Trabajar, independientemente de si es el trabajo de tus sueños o no, es necesario para poder vivir. El estrés, la fatiga, el cansancio, las preocupaciones, los dolores de espada, los conflictos con algunos compañeros… son algunos de los aspectos negativos que podemos llegar a experimentar. No obstante, sacarle el máximo partido a la rutina mediante unos hábitos saludables, es posible. ¡Es cuestión de actitud!

Para empezar, debes saber que las circunstancias de nuestra vida son hechos que nosotros interpretamos como negativos o positivos. Las experiencias, nuestro nivel de satisfacción o la perspectiva desde donde vemos las cosas, pueden hacer que agravemos algunos aspectos que podrían no ser tan negativos. Lo que queremos decirte, es que un cambio en tu actitud podría suponer un cambio en tu vida en general. Unos hábitos saludables forman parte de los pilares básicos para una mayor calidad de vida.

Es posible que no estés dedicando tu tiempo al trabajo de tus sueños, que tus horarios no se adapten a tus necesidades o que no te sientas integrado en el entorno profesional, a pesar de hacer lo que más te gusta. Sean cuales sean tus circunstancias profesionales, solo debes encender el interruptor del optimismo y permitirte gozar de una mayor calidad de vida. Integrar una serie de hábitos saludables es posible si quieres hacerlo y estás dispuesto a mejorar. ¿Cómo? Te lo contamos.

Hábitos saludables que deberías integrar en tu trabajo

Ejercicio físico

Algo que tu trabajo te puede aportar, es movimiento. Cambia el transporte público o el coche por un buen paseo, andando o en bicicleta. ¿Te da pereza? Entonces no te quejes… Caminar o practicar ciclismo urbano, puede aportarte grandes beneficios a nivel físico y mental. Te aseguramos que cambiarás tu perspectiva ante las circunstancias. Empezarás el día con un estado de ánimo más positivo, tendrás tiempo para conectar contigo mismo y, además, estarás ejercitando tu cuerpo y favoreciendo tu salud. El ejercicio físico aporta bienestar y éste se traduce en tu vida en general. No pierdas la oportunidad de probarlo.

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Meditación

Tal vez siempre te haya llamado la atención eso de meditar, pero no tienes tiempo. Vale que hay una serie de aspectos como el silencio, la postura, o el lugar, que favorecen la práctica; pero esto no quiere decir que no puedas realizar mindfullness en cualquier momento y lugar. Aprovecha un momento de parón en tu trabajo, para cerrar los ojos, respirar profunda y conscientemente, y dejar que todas las preocupaciones y pensamientos negativos se esfumen. Tal vez suponga ese pequeño break que a veces necesitas durante tu jornada.

Estiramientos

Hay una serie de estiramientos espontáneos que puedes llevar a cabo durante tu jornada laboral. No se trata de ponerte en pie y hacer un spagat, tranquilo. Existen muchos ejercicios que te ayudarán a mejorar la postura corporal si pasas mucho tiempo sentado. Introducir este hábito saludable en tu jornada es muy importante para evitar sufrir ciertas dolencias y mejorar la higiene postural.

Agradecimiento

Aprovechar las mañanas o las noches para agradecer que tienes un trabajo al que dedicarte, forma parte de unos hábitos saludables. Seguro que estás haciendo algo bueno por alguien, facilitando la vida de algunas personas o cumpliendo perfectamente con tu responsabilidad. Sea lo que sea a lo que te dediques, encuéntrale el sentido y siéntete afortunado por poder desarrollarte. Si necesitas un cambio, ponte a ello sin presión ni angustia y, mientras tanto, sé agradecido con el presente.

Equipo

Si no te sientes integrado con tus compañeros, intenta hacer un trabajo personal de aceptación y de eliminación de prejuicios. Perdonar algunas faltas ajenas, no quiere decir tragar con todo; simplemente, limpiar tu interior de negatividad. Intenta trabajar la empatía y piensa que no sabes las circunstancias de las otras personas. Es probable que te lleves alguna sorpresa y, quién sabe, tal vez ganes alguna buena amistad sin esperarlo.

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Alimentación saludable

Si debes comer en el trabajo y estás harto de la comida rápida y poco saludable, ¿a qué esperas a crear tu propio táper? Tienes infinitas opciones fáciles, rápidas y que beneficiarán enormemente tu salud. Llevar unos hábitos saludables no está reñido con nada, porque tú eres quien decide cómo quiere vivir. ¡No hay excusas!

Aromas

Si estás pasando por un momento de estrés, prueba con utilizar aceites esenciales en tu trabajo. No hace falta que impregnes la oficina entera de perfume. Basta con poner unas gotitas de algún aceite con propiedades relajantes en tu pecho o muñeca, para disfrutar de sus beneficios. El aroma de la lavanda, por ejemplo, tiene propiedades sedantes que te ayudarán a alcanzar la calma y sentir una mayor serenidad. Recuerda que el estrés prolongado, puede tener consecuencias graves para tu salud. Si te sientes así, opta por actividades que promuevan la relajación, infusiones relajantes

Ambiente agradable

Pasar mucho tiempo en un entorno cargado de muebles y desorden, puede provocar estrés y desestabilidad. Trabajar en un espacio limpio, ordenado, agradable, puede cambiar drásticamente nuestras sensaciones. Por ello, dentro de lo posible, intenta modificar aquello que te altere. Reorganiza si tienes la posibilidad tu lugar de trabajo e intenta que te transmita equilibrio. Tira lo que no utilices, ordena los archivos, limpia tu mesa, pon alguna foto o cuelga un cuadro de un paisaje que te guste. Sé creativo en función al tipo de trabajo que desempeñes y siente el bienestar.