Vivimos en un momento en el que nos cuesta encontrar momentos para descansar. Las preocupaciones del trabajo, estudios, familia y otros, nos obligan a mantenernos en un estado de presión constante a lo largo del día. Un porcentaje muy elevado de la población sufre estrés. Y aunque este puede tener muchos grados de intensidad, lo cierto es que tiene consecuencias muy negativas.

Cuando el estrés forma parte de nuestros días

Hay ocasiones en las que nos cuesta conciliar el sueño pensando en las preocupaciones de cada día. Esto provoca una falta de descanso efectivo, que se traduce en un menor rendimiento posterior. Éste, a su vez, hace que aumente nuestra presión y no cumplamos con las tareas programadas, generando más nervios y preocupación. Se trata de un círculo vicioso que debemos aprender a controlar. Encontrar momentos para relajar el cuerpo y la mente, es imprescindible para gozar de una mayor calidad de vida y un estado óptimo de salud. El cuerpo necesita que le demos al pause en varias ocasiones durante el día, intentando relajarnos de una forma profunda. Por ello, practicar meditación o mindfullness es muy apropiado. Ambas se pueden realizar en cualquier momento del día y en cualquier lugar, por lo que no hay excusa para poner de nuestra parte y reducir el problema.

¿Cómo nos puede afectar el estrés?

  • Aparición de acné y otras afecciones dermatológicas
  • Caída del cabello
  • Insomnio
  • Malestar físico y psicológico
  • Bajo estado de ánimo y depresión
  • Reducción del deseo sexual
  • Irritabilidad, desgana y apatía
  • Ansiedad y nervios
  • Menstruación irregular
  • Aparición de úlceras y otros problemas digestivos
  • Problemas cardíacos a largo plazo
  • Sobrepeso
  • Reducción de la memoria y la concentración
  • Cansancio
  • Dolores de cabeza
  • Tensión muscular

Y eso es solo una parte de una larga lista de síntomas causados por el estrés. En función de la intensidad de éste, y el tiempo que se prolongue, hay más probabilidades de manifestar unos u otros síntomas. Pero lo cierto es que, a largo plazo, puede tener consecuencias muy negativas y graves. Por ello, es importante que tan pronto nos demos cuenta de que estamos sintiendo el estrés como parte de nuestros días, pongamos remedio. Hay algunas actividades que te ayudarán a reducirlo como el yoga, el pilates o el Tai Chi. Asimismo, es muy importante que tu alimentación sea correcta. Intenta llevar a cabo prácticas que te hagan sentir entusiasmado y motivado, y favorezcan la liberación de las tensiones acumuladas. Serás una persona más feliz y aumentará notablemente tu calidad de vida.