Para alcanzar el triunfo en cualquier deporte, debemos gozar de un buen estado de equilibrio interior. Las emociones negativas, el estrés, los nervios o los problemas externos pueden llegar a ser muy contraproducentes. Por este motivo, la meditación, que tiene gran cantidad de beneficios en general, los tiene también en el mundo del deporte.

Si bien es cierto que un nivel controlado de tensión puede hacer que saques la garra y venzas, tenerla en exceso, seguramente, te jugará una mala pasada. Por ello, practicar la meditación te ayudará a enfrentarte a tu reto en un estado de paz interior. Encontrarte a ti mismo y disfrutar de un estado de satisfacción personal, bienestar, calma y equilibrio, te situará más cerca de tu meta. Por el contrario, los episodios de ansiedad, torbellino emocional o bullicio en el pensamiento, ensuciarán tu camino hacia el triunfo. Si has oído hablar de la meditación, pero aún no conoces sus aportaciones ni sabes cómo practicarla, ¡atento!

deportista de competición

Beneficios de la meditación en el deporte

AUMENTA TU CONCENTRACIÓN

Mediante la meditación, lograrás tener más claro tu objetivo. Ésta te conduce a un estado de atención plena. Un estado en el que la meta se vuelve más nítida y tus sentidos se dirigen, exclusivamente, a ella. Todo el ruido que provocan los nervios, desaparece, y la concentración se potencia.

EXTINGUE EL MIEDO

Toda esa preocupación que te plantea que quizá falles, que puede que no lo consigas, que tal vez no logres estar a la altura, se esfuma. A través de la meditación alcanzarás una mayor seguridad y bienestar interno. Te sentirás más seguro y capaz de lograr lo que te propones. Observarás la situación de una forma más realista, sin que el miedo te juegue malas pasadas.

ATIENDE TUS EMOCIONES

Si eres deportista, habrás comprobado que tus emociones, muchas veces, son una montaña rusa. Y es que a ratos somos muy positivos con nuestros esfuerzos y resultados. En cambio, en otras ocasiones, los nervios, las auto exigencias, y el sentido de responsabilidad con nosotros mismos, hace que nuestras percepciones cambien. La meditación, practicada de forma habitual, aporta un equilibrio emocional que, no solo proporciona bienestar, sino que muestra las herramientas a las que podemos recurrir en caso de necesitarlas. La sensación de serenidad se traduce en un mejor rendimiento deportivo.

Éstas son tan solo tres de las ventajas de meditar. Tal vez las que más puedan aportarte en el mundo deportivo. Sin embargo, podríamos nombrarte muchas más:

  • Facilidad para conciliar el sueño
  • Favorece el descanso
  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Libera el estrés y la ansiedad
  • Aumenta la confianza y la seguridad en uno mismo
  • Mejora la tolerancia al fracaso
  • Aumento de la capacidad de perseverancia y lucha
  • Una visión de la vida más positiva
  • El control de los pensamientos negativos
  • Innumerables beneficios a nivel físico en nuestro organismo

hombre practicando la meditación

¿Cómo puedo empezar a meditar?

Con tan solo 10- 15 minutos al día de meditación, estarás contribuyendo al bienestar de tu cuerpo y tu mente. Si eres principiante, conviene que no te des por vencido al comienzo, ya que puedes creer que no te está sirviendo de nada, o que te cuesta concentrarte. Es normal, todo requiere práctica. Tú, que eres deportista, sabrás mejor que nadie el valor de la paciencia y la perseverancia, ¿no?

Busca un lugar confortable, que te transmita tranquilidad. Pon en el suelo un cojín o manta y siéntate con las piernas cruzadas. Deberás ir practicando la postura de meditación o flor de loto, pero no te agobies si te cuesta algo de trabajo.

Elige un momento de calma donde nadie te moleste y genera un hábito. Respira profundamente y céntrate por completo en la respiración. Deja que tus pensamientos vayan dando paso a un estado de tranquilidad. Si llega algún nuevo pensamiento, deja que se vaya naturalmente, sin forzarlo. Poco a poco irás adquiriendo la técnica y empezarás a notar muchos de sus beneficios.

Si notas que te cuesta dejar la mente en blanco, puedes enfocar toda tu atención en algún objeto. Así lograrás, poco a poco, controlar tu atención y tus pensamientos.