Todos conocemos la importancia de una buena sesión de estiramientos pero, ¿alguna vez te has planteado hacerlo en los ratos muertos del día? Cualquier acción cotidiana puede convertirse en una buena oportunidad para estirar. ¡Te lo contamos!

Los estiramientos forman una parte muy importante de nuestro entrenamiento. Consiste en una serie de ejercicios que buscan alargar la musculatura, prepararla y dotarla de un mayor rango de movimiento. Es necesaria para mejorar la flexibilidad y para prevenir posibles lesiones.

Pero estirar no es solo cosa de gimnasio, y es que habitualmente acumulamos mucha tensión en nuestro cuerpo. Por eso, a continuación, te contamos unos trucos que puedes utilizar para estirarte en situaciones de lo más cotidianas.

Estiramientos espontáneos

En la ducha

Una buena idea para estirar es coger una toalla pequeña de los extremos con ambas manos, y llevarla por detrás de la cabeza con los brazos estirados. Es una manera de estirar la musculatura de los hombros y la espalda.

Así que, de ahora en adelante, cuando salgas de la ducha, recuerda coger la toalla y hacer este breve, pero efectivo, estiramiento.

Cuando lees

Sabemos que leer tumbado en el sofá, o en la cama, resulta muy cómodo. Pero, ¿qué te parece si además de prestarle atención a tu libro, se la prestas a tu cuerpo? Siéntate en el suelo, abre las piernas con las rodillas estiradas, sin bloquearlas. Déjate caer hacia delante y lee tu libro, previamente colocado en el suelo.

Notarás una mejora progresiva pero muy evidente. Si eres constante, llegará un día en que puedas leer con los codos apoyados en el suelo.

De paseo

Cuando vayas a dar un paseo, o a sacar a tu perro, aprovecha para movilizar tus brazos. Mientras caminas pausadamente, balancéalos dibujando círculos hacia adelante y hacia atrás. Como si nadaras a mariposa.

Conduciendo

Cuando conduzcas debes poner toda tu atención en ello. Pero cuando estés parado en un atasco, en un semáforo o con el coche aparcado, aprovecha. Coge el volante con ambas manos y eleva los hombros, aguanta unos segundos y bájalos. También puedes llevarlos atrás, como si quisieras unir tus escápulas, y volver al sitio. Alterna los movimientos en ambas direcciones y estarás liberando tensión acumulada.

En la cama

Cuando estés leyendo o mirando el móvil en la cama, túmbate boca arriba y junta las plantas de los pies, haciendo la mariposa. No tenses ni hagas fuerza, simplemente relájate y olvídate del estiramiento. El propio peso de las piernas hará su función. Cuando termines y quieras deshacer la postura, hazlo lentamente.

Como ves, encontrar momentos en el día para estirar no es difícil, simplemente hay que echarle un poco de imaginación. Puedes aprovechar cuando estés en tu escritorio trabajando, cuando hables por teléfono, cuando veas tu serie favorita, cuando estés limpiando o cocinando, …

Si quieres conocer la mejor rutina de estiramientos para empezar el día, incluso antes de salir de la cama, pincha aquí: https://lifestyle.fit/entrenamiento/estiramientos/estiramientos-empezar-dia