Todos hemos tenido nuestros primeros días de correr. Hasta el propio Ussain Bolt también tendría sus primeras jornadas de tirada, y evidentemente en las primeras rutas se suelen cometer errores. Más allá de errores de pisada, de técnica en correr o de forma física, uno de los grandes fallos reside en no darle importancia a la ropa que llevamos para correr.

La camiseta de publicidad que tienes por casa, un pantalón de chandal de puro algodón o unas zapatillas que no te quedan bien pueden traerte problemas de comodidad, y revertir en un menor desempeño físico. Por ello hoy te damos cinco consejos para saber elegir la ropa y complementos necesarios para iniciarte en el running. ¡Siéntete cómodo corriendo!

Necesitas transpirar

La primera máxima para equiparte para correr debe ser contar con un equipamiento que te permita sudar correctamente. Debes estar cómodo, y una camiseta que no transpire irá siendo a cada zancada un peso que no tienes por qué llevar encima. Por ejemplo, una camiseta de algodón demasiado gruesa puede llegar a pesar en exceso al acabar la tirada, y no solo convertirse en algo poco higiénico al volver a casa, sino también un lastre que no es del todo necesario.

Elige por ello tejidos que ayuden a transpirar correctamente, como pueden ser los de las camisetas técnicas de poliéster y nylon. Estas camisetas no tienen que ser costosas, y además serán ligeras y cómodas para tu marcha. Permitirán transpirar con facilidad y el sudor no se quedará adherido a la camiseta (no hay nada más incomodo que una camiseta mojada). Igual que se mojarán poco, gracias al poliéster se secarán rápido, de manera que son todo ventajas.

Si hay que ponerle un punto negativo, es que no suelen ser demasiado gruesas para protegerte del frío. Pero realmente su mayor virtud es esa, su ligereza, así que si hace frío hazte con un cortavientos, te vendrá genial.

Zapatillas de correr

De inicio, no pienses en marcas

Una vez hemos pensado en tu sudoración, es momento de pensar también en tu bolsillo. Y es que para empezar a correr tampoco tienes que dejarte un riñón en el camino, ni acudir a los productos de última gama. Todos confiamos en ti, pero siempre encontraremos casos de personas muy motivadas por empezar a correr que lo terminaron dejando con un desembolso muy grande por el camino.

Ante esto, que el gran gasto sean las zapatillas. Serán las encargadas de controlar tus impactos al suelo y evitar lesiones, de manera que mide tu pisada, hazte con unas zapatillas buenas, y si ahí hay que gastar hazlo con la seguridad de que sean cómodas para ti.

En lo demás, piensa en tener un par de mudas de camiseta y calzona, siempre evitando el algodón. Para el frío, un buen forro polar o un cortavientos siempre ayuda, y tampoco olvides unos buenos pares de calcetines para correr. No uses unos cualquiera, pueden acabar por destrozarte los pies. Con esto ya estás listo para correr. Con persistencia, ya llegarán las pulseras cuantificadoras, las prendas más caras y las zapatillas caras. Primero, haz kilómetros.

Piensa en la manga

No es lo mismo correr que hacer vida normal. Piensa en tu rutina diaria y en tu vida, y valora qué tal te ha ido con la manga larga. Una vez lo tengas claro, valora que vas a sudar, estarás caliente, y que quizá no te haga falta mucho abrigo.

Mucha gente al empezar a correr en invierno, tiende a comprarse camisetas térmicas de manga larga, mallas y otros complementos para mantener el frío, que después le resultan incómodos. Nuestro consejo es recurrir al kit básico para verano, calentar bien y salir el primer día así. Si el frío te ha podido, entonces sí será momento de volver a la tienda de deportes y equiparte en consonancia.

Pareja de corredores

Una calidad mínima

Llevamos todo el artículo insistiéndote en que ahorres dinero al hacerte con este kit básico para correr, pero claro, piensa también en su funcionalidad. Probablemente tu camiseta y calzona de correr vaya a ser la prenda que más se lave en toda la casa, y debe resistir a ello. Además, valora que sea apta a todo tipo de rozaduras, a un contacto con el sudor intenso, y hasta a rebozarte por el suelo si lo acompañas de series de trabajo físico en el suelo.

Estos requisitos no debes saltártelos. Con todo, te prometemos que en ropa por menos de 30 euros puedes estar equipados y en calzado en unos 60-80 tienes unas zapatillas magníficas.

Huye del marketing

Por último, este punto va muy unido al de la motivación inicial y su control. En cuanto inicies la rutina, te vayas informando y vayas añadiendo incluso carreras populares a tu entreno, puede que se haga mucho más cara la actividad, y realmente correr no cuesta nada. Estar atento a Internet, consejos de compañeros y tendencias, acabarán por convencerte para dejarte el sueldo en camisetas, zapatillas que nunca tendrás tiempo para usar todas y complementos que te son hasta incómodos.

Correr se realiza rodando, y lo demás es secundario. Que los caprichos no sean demasiados y adelanten al mero hecho de hacer ejercicio.