Probablemente estemos ante la pregunta más dada en una tienda de deporte a la hora de comprar unas zapatillas para running. Y es que cada persona tenemos una manera de pisar a la hora de andar y correr, y ante esto el mundo se divide en la célebre pregunta de si eres pronador o supinador, obviando por norma general a aquellos que tienen pisada neutra.

Antes de nada, es importante recomendar conocer este aspecto, ya que las zapatillas de deporte serán las encargadas de absorber todo el impacto del suelo en nuestras tiradas, al mismo tiempo que protegerán el tobillo y la pisada. Una mala pisada puede llevar a lesiones de tobillo, rodilla y hasta molestias en la espalda, por lo cual comprar unas zapatillas es una decisión a la que echarle algo de tiempo. Dicho esto. ¿Sabes qué pisada tienes?

Supinador

Los supinadores son aquellos que apoyan la parte exterior del pie al correr. Reacción a esto, el tobillo tenderá a inclinarse hacia fuera, y sus piernas y rodillas quedarán arqueadas hacia fuera. No es el tipo de corredor más habitual, y de hecho de los tres que valoramos, es el que menos se encuentra.

Pronador

Por su parte, los pronadores pisan con la parte interna del pie. Consecuencia de esta pisada, las rodillas irán hacia dentro y las piernas tendrán una organización de unión a la altura de la rodilla, como dibujando una X. Es el corredor más habitual, y en muchas ocasiones se da como reacción a una musculatura poco trabajada, lo que coloquialmente se conoce como ‘pesarte el culo’. Sentadillas o ejercicios de equilibrio pueden ayudar a corregir esto.

Neutro

Es el gran olvidado de cara a las pisadas. Estos, pisan con el pie plano, y no ceden el tobillo ni hacia derecha ni izquierda. De esta manera, los pies irán completamente paralelos, y las rodillas y los tobillos totalmente alineados entre sí. Podemos considerarlos los segundos en discordia en ‘esta batalla’, entre los supinadores y los pronadores.

¿Cómo sé que pisada tengo?

Corredor en una tirada en un día soleado

Múltiples son los métodos para conocer la pisada que tienes, y reiteramos la importancia de conocerlo. Sin embargo, el más acertado y sencillo es contactar con un profesional, ya sea podólogo o el mismo vendedor de la tienda de zapatillas, que pueda asesorarte sobre la compra. Si aún tienes curiosidad, estos son algunos de los métodos caseros más usuales:

  • Andar con pies mojados o pintados: Colocando un par de folios y solo uno de los dos pies mojados en pintura o solamente agua, podremos dejar marcada la huella en el folio, de manera que podamos observar el dibujo con la parte de la planta del pie que más se marca.
  • Realizar cuatro sentadillas: En este caso, realizando una sesión de cuatro sentadillas y observando nuestras rodillas podemos ver que clase de pisada tenemos. En la última, en la bajada aguantamos, y vemos si las rodillas están abiertas (supinador), cerradas (pronador) o rectas (neutro). Eso es todo.
  • Pies juntos y tres flexiones: Es un método parecido al anterior. Juntando los pies se realizan tres flexiones de rodillas. Al acabar la última veremos si las rodillas se han chocado (pronador), se mantienen paralelas (neutro) o se separan (supinador).
  • Desgaste zapatillas: Esta quizá es la más evidente pero a la vez evitable. Lo recomendable es comprar unas zapatillas sabiendo que tipo de pisada tenemos, sin embargo si no lo hemos hecho, ver que partes del zapato están más gastadas nos indica que clase de pisada tenemos. Si gastáramos la parte exterior del talón y el interior de la parte delantera, seríamos pronadores. Por el contrario, si gastamos todo el lateral externo, somos supinadores a todas luces. Finalmente si la zapatilla muestra un desgaste similar en toda la suela, nuestra pisada será neutra.