El descanso forma parte de los pilares básicos para gozar de una buena salud y calidad de vida. Por ello, prestar atención a la calidad del sueño es imprescindible para que el cuerpo y la mente puedan enfrentar un nuevo día de la manera más revitalizada y productiva posible. Hoy te contamos cómo debe ser una rutina saludable antes de irte a dormir.

Rutina saludable antes de dormir

Llevar a cabo una serie de acciones saludables previas al sueño, puede ayudar mucho a descansar de una forma efectiva y satisfactoria. Además de ello, estarás recibiendo salud con cada paso. Aunque en ocasiones pueda darnos pereza o nos resistamos a renunciar a algunos hábitos, es necesario para sentirnos bien con nosotros mismos. Prueba las recomendaciones que te damos durante unos días y observa cómo no querrás abandonarlas nunca.

Pasos a seguir para una rutina saludable antes de dormir

Un paseo reconfortante

Un paseo nocturno puede ser verdaderamente relajante. Puedes hacerlo con o sin compañía, lo importante es que disfrutes de él. Escucha el sonido ambiente, deja fluir tus pensamientos, respira hondo y sé consciente del movimiento de tu cuerpo. Puedes aprovechar para agradecer las cosas que tienes y dibujar un pequeño gesto de plácida sonrisa, tan reconfortante para las emociones.

Hasta mañana mundo virtual

Tras el paseo, es el momento de desconectar. Deja tus aparatos electrónicos de lado. La excusa del móvil en la mesita se puede sustituir por un despertador. Descansarás mejor y podrás disfrutar el tiempo hasta que te acuestes de una forma diferente. Aprende a alejarte del móvil, verás que no pasa nada y reduces los niveles de estrés y tensión.

Escribe tu diario

Una vez hayas dado un paseo reconfortante y hayas dejado de lado los aparatos electrónicos, date una ducha templada o caliente y ponte ropa cómoda. Empieza un diario en el que hagas balance de cómo ha ido el día. Escribe tus pensamientos por absurdos que te puedan parecer. Si están ahí es porque deben ser expresados. Plantéate el día de mañana, ciérralo y observa cómo poco a poco te vas relajando más y más.

Lee y deja volar tu imaginación

Tras escribir puedes dedicar un tiempo a la lectura. Si tuvieras el móvil en la mano, seguro que estarías ojeando las redes sociales. Deja volar tu imaginación y adéntrate en alguna historia que te apasione

Estira y sé consciente de tu cuerpo

Ve a la cama, si es que aún no estás en ella, y realiza una serie de estiramientos. Presta atención a tu respiración y nota cómo se relaja toda la musculatura de cuerpo. Ahora solo te queda dejarte llevar por un maravilloso sueño reparador y amanecer con más optimismo, alegría y motivación. Aunque con un día de rutina puedes notar los cambios, no te alarmes si no es así. Sigue con ello y observarás progresivamente la mejora.