Con la llegada del verano y el calor, a muchos les da por practicar todo tipo de actividades nuevas. Salir al campo o a la playa es una excelente opción y cualquier disciplina es buena. Sin embargo, están aquellos a los que les invade la pereza. Si te cuesta ir a entrenar, atento a estas 4 reflexiones para motivarte.

En este contexto, existen dos grupos de personas. Por un lado, están aquellas a las que el buen tiempo les sirve de estímulo para probar nuevas actividades y no faltar a ningún entrenamiento. Ir a la playa y mostrar su cuerpo, les motiva para perfeccionar aquellos detalles con los que aún no se sienten satisfechos. Por otro lado, muchas sienten que su energía baja a causa del calor y cambian su rutina deportiva por refrescos en terrazas, o largas horas tumbados sobre la toalla.

Pertenezcas al grupo que pertenezcas, debes saber que hay tiempo para todo. Te proponemos 4 reflexiones para encontrar de nuevo la motivación y que este verano continúes mejorando tu forma física, con entusiasmo y ganas.

4 Reflexiones para motivarte y no abandonar el entrenamiento

  1. Si llevas todo el año cumpliendo con tu rutina y midiendo cada avance en tu diario de entrenamientos, ¿por qué echarlo todo a perder en verano? Recuerda que la operación bikini dura todo el año. No vale cumplir objetivos y posteriormente abandonarse a la pereza.
  2. Piensa que hay tiempo para todo. Lo único que te hace falta es una mejor organización. Si dejas de ir al gimnasio, o practicar tu deporte, porque prefieres pasar la tarde en la piscina, estás dejando de lado una parte muy importante de una buena calidad de vida. Es muy fácil encontrar excusas para dejar atrás la actividad física, sin embargo, dudamos de que ésta sea la opción que mejor te haga sentir.
  3. Prioriza tus opciones. Está claro que, si das prioridad al ocio a diario, no cumplirás con tu rutina deportiva. Jerarquiza entre tus alternativas y recuerda tus objetivos. Te aseguramos que, si eres responsable y disciplinado, luego disfrutarás más en tus momentos de relax.
  4. Si lo que te ocurre es que a nivel físico no te sienta bien hacer ejercicio con el calor, encuentra el momento del día en el que las temperaturas no sean tan elevadas. La primera hora de la mañana o última de la tarde, es un buen momento para salir a correr o acudir al gimnasio.