Aunque parece que el calorcito primaveral se está haciendo rogar, nosotros ya tenemos en mente los días de playa, cada vez más próximos. Y es que todos queremos lucir un cuerpo espectacular. En nuestra mente, imaginamos la mejor versión de nosotros mismos. En cambio, el espejo nos devuelve alguna que otra tara. ¿Y qué son los aspectos mejorables, sino una oportunidad de mejorar? ¡Pues eso! ¡Comencemos con nuestra “Operación bikini”!

Ya tenemos localizado el biquini o bañador que vamos a lucir este verano, pero nos cuestionamos si nos favorecerá. Por eso, queremos conseguir el cuerpo que imaginamos y, además, estamos súper motivados. Tal vez el año pasado hiciste un buen trabajo con tu “Operación bikini”, aunque tenías algunos “peros”, ¿verdad? Pues ya sabes dónde atacar en esta recta final. ¿Cómo? ¿Aún no has empezado? ¿A qué estás esperando?

Pros y contras de la “Operación bikini”

Todos sabemos en qué consiste la famosa “Operación bikini”. Eso que debería durar todo el año, pero que nos empeñamos en empezar un par de meses antes del verano. Y es que siempre solemos caer en el mismo error, creer que tenemos mucho tiempo por delante, hasta que nos vemos de lleno metidos en el verano.

Uno de los contras, es que denominarla “Operación bikini” limita esta puesta a punto a un hecho muy concreto del año. De esta manera, puede ocurrir que en los meses restantes no estés dando el máximo de ti. No debemos esperar a verano para ser nuestra mejor versión.

Por otro lado, uno de los pros indiscutibles, es la motivación que nos aporta, saber que tenemos un objetivo a corto plazo. Nos activa, hace que nos pongamos las pilas y, además, nos incita a medir los resultados con más atención. A nosotros, personalmente, nos encanta, ¡estamos deseando alcanzar nuestros objetivos!

¿Qué debo tener en cuenta de cara a mi “Operación bikini”?

1. Alimentación equilibrada

Esta vez la cosa se pone seria. Tienes un objetivo y cada vez está más próximo. Por ello, olvídate de tus excusas y se muy disciplinado con tu alimentación. Si por ti mismo no sabes organizar tu dieta, pide la ayuda de un profesional. Aprender nuevas recetas, conocer alimentos nutritivos, incluso alguna suplementación si lo crees oportuno, motiva y te acerca a tu meta.

Así que conoce tus flaquezas, y empieza mejorar desde dentro. Siempre te decimos que el mayor porcentaje para lograr el éxito se encuentra en la alimentación, así que no la dejes de lado.

2. Ejercicio físico

Este punto es primordial, tanto para vernos bien, como para estar sanos. Practica ejercicio de forma regular. La unión del deporte con la buena alimentación, es clave para empezar a percibir los resultados. No te saltes ni un entrenamiento. Recuerda que, aunque a veces te cuesta, la buena sensación posterior es incomparable.

3. Establece objetivos

Mírate al espejo, sin complejos, sin vergüenzas. Focaliza tu atención en esos puntos débiles que quieres mejorar y decide que vas a lograrlo. Si por ti mismo no sabes programar un entrenamiento que te permite trabajar tus debilidades, pide ayuda. A veces, el no hacer determinados ejercicios correctamente, puede llegar a frustrarnos, ya que no vemos resultados. Por eso debes hacer un buen trabajo de base, ser amable contigo mismo, y llevar a cabo un control de tus mejoras.