Engordar en la mediana edad es un fenómeno innegable. Durante décadas, se ha atribuido a los mismos motivos: ralentizaje del metabolismo con la edad y comer demasiado. Pero como personas activas, sabemos que algo más tenía que estar sucediendo: puedes hacer ejercicio, competir y entrenar lo mismo, comer de la misma manera y aún así encontrar tus pantalones cada vez más ajustados.

Ahora, la ciencia parece haber encontrado la clave. Aseguran que hay un interruptor que se activa en tus células grasas a medida que envejeces, lo que hace que sea más fácil aumentar de peso incluso si no comes más o haces menos ejercicio que antes, según una nueva investigación publicada en Nature Medicine.  

¿Cuál es la causa del aumento de peso?

En concreto, los científicos de la Universidad de Uppsala en Suecia y la Universidad de Lyon en Francia descubrieron que el recambio de lípidos, la capacidad de almacenar y eliminar lípidos (también conocido como grasa), cambia a peor con el paso de los años. Nuestras tasas de eliminación de lípidos disminuyen, mientras que nuestras tasas de almacenamiento siguen siendo las mismas. El resultado, acumulamos lentamente el exceso de peso.

El estudio, que se realizó en el Instituto Karolinska en Suecia, examinó las células grasas de 54 hombres y mujeres de 23 a 62 años con una edad media de 38 años, durante un período promedio de 13 años. Durante ese tiempo, los investigadores vieron una disminución en el recambio de lípidos entre todos los hombres y mujeres. Los participantes que no redujeron su consumo de calorías durante el estudio vieron un aumento sustancial de peso, aumentando su peso corporal en una media del 20%, lo suficiente como para agregar casi 15 kilos a una persona de unos 68 kg.

«Los resultados indican por primera vez que los procesos en nuestro tejido graso regulan los cambios en el peso corporal durante el envejecimiento de una manera que es independiente de otros factores«, dijo Peter Arner, autor del estudio.

¿Cómo evitar engordar con el paso de los años?

La buena noticia es que, aunque no podemos detener este proceso, puedes aumentar la quema de grasa diaria para ayudar a contrarrestar este declive natural. Todo ejercicio físico ayuda, por supuesto, pero un poco de intensidad hace que esa quemadura sea mejor. Otro reciente estudio, publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise, descubrió que el entrenamiento con intervalos de alta intensidad (HIIT) era superior al ejercicio moderado para aumentar la quema de grasa en la mediana edad.

En concreto, las mujeres posmenopáusicas que realizaron sesiones de ciclismo de 20 minutos que incluyeron entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT) en bicicletas estáticas durante 12 semanas mejoraron la quema de grasa y disminuyeron los niveles de grasa abdominal que dañan la salud. Para obtener mejores resultados, añade entrenamiento de resistencia. Si el aumento de peso progresivo es una preocupación para ti, controla tu consumo de alimentos.

El equipo de investigación del Instituto Karolinska descubrió que, aunque la rotación de lípidos disminuyó entre todos los voluntarios del estudio, no todos aumentaron de peso. Los que no engordaron, tan solo comieron menos cantidad.