El entrenamiento con intervalos de alta intensidad, también conocido como HIIT, es un tipo de ejercicio apto para desarrollar la resistencia que necesitas para hacer frente a las cuestas y los sprints difíciles de una carrera. Pero según una nueva investigación de la Universidad de la Costa del Sol de Australia y la Universidad Alemana del Deporte de Colonia, existe otro beneficio en este tipo de entrenamiento: se podría prevenir el deterioro cognitivo conforme envejecemos.

HIIT vs ejercicio moderado

En el estudio, publicado en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise, 11 jóvenes (con una edad media de 25) y 10 mayores (con una edad media de 69 años) realizaron tres pruebas de ejercicio.

En la primera prueba, los participantes tuvieron que montar en una bicicleta durante tres minutos (separados por un minuto de recuperación pasiva); con cada período de tres minutos, aumentaron su potencia de salida en 25 vatios hasta alcanzar el 85 % de su máximo individual ritmo cardíaco.
Para la segunda prueba, montaron en bicicleta durante 10 minutos seguidos, con 10 minutos de descanso sentado. Por último, en la tercera prueba tuvieron que realizar 10 intervalos de un minuto al 60% de su potencia máxima individual, cada uno separado por un minuto de descanso pasivo.

Los investigadores se dieron cuenta de que hubo un cambio general mayor en el volumen total acumulado de flujo sanguíneo durante la duración del ejercicio y la recuperación en ambos grupos durante el ejercicio por intervalos, en comparación con el estado pasivo.

Con la edad, el flujo sanguíneo cerebral disminuye lentamente y se ha relacionado con el riesgo de deterioro cognitivo, como puede ser la demencia. Estos aumentos de flujo sanguíneo que se consiguen con el ejercicio a intervalos, pueden ser importantes para la salud cerebral en un futuro.

¿Cómo influye el flujo sanguíneo en el cerebro?

La sangre circula a través de las arterias del cerebro, que se encuentran en el tejido cerebral. Este aumento del flujo ayuda a llevar oxígeno y nutrientes necesarios para que el cerebro pueda funcionar correctamente. Y esto podría mejorar las conexiones de las neuronas, además ed reducir el riesgo de enfermedades como la demencia.

En el estudio se ha demostrado que el ejercicio moderado no mejora la salud del cerebro tanto como HIIT. Básicamente porque la mayor cantidad de flujo sanguíneo durante los períodos de recuperación de los intervalos lleva a un mayor volumen general de flujo sanguíneo. Es decir, el ejercicio a intervalos puede mejorar la salud de las arterias más que el ejercicio continuo. Si bien es cierto, hay que recordar que esto se comprobó en hombres jóvenes y mayores; faltaría conocer cómo afecta en las mujeres.