El hígado graso es también conocido como esteatosis hepática, y es una enfermedad (generalmente benigna) que ocurre por acumulación de triglicéridos y ácidos grasos en el hígado. Normalmente, el tipo de personas que la padece está relacionada con un alto consumo de alcohol, aunque cada vez son más los obesos, diabéticos y personas con problemas de colesterol los que la sufren.

Te contamos qué es y cómo debe ser la alimentación en este tipo de situaciones.

¿Qué es el hígado graso?

El hígado graso es una enfermedad grasa del hígado no alcohólica y su principal característica es la gran acumulación de grasa en las células del hígado. lo habitual es que el hígado posea sobre un 10% de su peso en grasa; pero cuando ocurre una excesiva acumulación, se produce la famosa esteatosis hepática.

Lo más normal es que se diagnostique en grasa 1 o 2, por lo que no suele haber complicaciones de salud. Aun así, será el médico especialista el que determine tu caso en concreto.

Realmente no se conocen las causas de su aparición, ni por qué hay personas que acumulan grasa en el hígado y otras no.
Los expertos afirman que, aunque se pensaba que era una enfermedad de personas alcohólicas, está altamente relacionada con personas que padecen sobrepeso, obesidad, pérdida de peso muy rápida, diabetes u obesos abdominales. Además, recomiendan que también se tenga en cuenta el hipotiroidismo, el síndrome de ovario poliquístico y la apnea del sueño.

¿Cómo debe ser la alimentación para hígado graso?

El hígado graso no suele presentar síntomas, pero es posible que ocurra un malestar general, fatiga, cansancio o dolor abdominal.

La alimentación afecta directamente en la acumulación de grasa y en la inflamación del hígado, por lo que es importante que se tomen una serie de medidas.

  • Aumentar el consumo de fibra
  • Diminuir  eliminar los azúcares simples y las grasas saturadas
  • Consumir ácidos grasos esenciales omega 3
  • Eliminar las bebidas alcohólicas
  • Evitar la leche de vaca (puedes tomar kéfir)
  • Aumentar la ingesta de frutas, verduras y oratalizas
  • Beber agua y practicar ejercicio físico