Es muy común que, cuando leas una crítica sobre un modelo de zapatillas, te encuentres que destacan el “drop” que tiene. Posiblemente tú también seas de los que menciona el tecnicismo sin tener ni idea de lo que significa o, al menos, lo que aporta a tu pisada.
Nos hemos propuesto contarte qué es, sus diferentes modelos y para qué están presentes en nuestros calzados deportivos.

¿Qué es el drop?

Podemos decir que es la diferencia de altura en milímetros que hay entre la parte delantera de la zapatilla y la base del talón. Es decir, en la zona de la medisuela donde se encuentran los metatarsos.
Es interesante conocer el drop para saber si la zapatilla es más o menos acorde al deporte que vamos a realizar.

Diferentes alturas para distintas funciones

Entre 0 y 4 milímetros

Nos encontramos ante unas zapatillas muy explosivas. Su escasa suela está diseñada para aquellos corredores que corren muy rápido o necesitan velocidad en ciertos tipos de carrera. Normalmente se usan para competiciones o, incluso, para oposiciones de policía y bombero. Podría decirse que es lo más parecido a correr descalzo, ya que no existe amortiguación y los extremadamente ligeras.

Entre 4 y 8 milímetros

Es la medida perfecta para distancias como la media maratón. Está indicado para corredores que ya tienen una buena base técnica y pisan con la parte delantera. Unas zapatillas con este drop están indicadas tanto para entrenar como para competir.

Este drop ayuda al aterrizaje del pie, favorece la pisada natural y la zancada y aporta mayor estabilidad en superficies irregulares, como el trail running.

Más de 8 milímetros

La mayoría de las zapatillas que encontramos en el mercado tienen un drop superior al de 8 milímetros. Son las más utilizadas para entrenar y para correr largas distancias a ritmo lento.
Aportan mayor amortiguación y estabilidad en la pisada, aunque lo notaremos en el peso de la zapatilla debido a los materiales que integran el talón y la mediasuela.

Muy posiblemente tú tengas unas zapatillas con un drop entre 8 y 10 mm. Es el ideal si haces deporte para mantenerte activo y saludable, pero si buscas competir plantéate unas con unos milímetros menores. Seguramente te aportarán mayor ligereza al correr.
Si estás pensando en bajar de drop, hazte a la idea de que vas a necesitar tiempo hasta acostumbrarte a ellas. Date cuenta de que conoces un tipo de amortiguación, y que de repente no la vas a tener presente en la misma densidad. Olvídate de estrenarlas en una carrera o de adquirirlas a pocas semanas de una competición.