Muchas personas quieren estar en una mejor condición física y mejorar su resistencia aeróbica. Salir a correr es la primera opción de la mayoría. No obstante ésta no es una actividad para todo el mundo. Si te sientes identificado, no caigas en la monotonía y presta atención a las siguientes alternativas.

Cuando queremos mejorar nuestra forma física, lo primero en lo que pensamos es en salir a correr. Probamos unos días, nos agarramos bien fuerte a esa motivación que nos invade y lo intentamos. Sin embargo, por más constancia que queramos tener, hay personas que no se sienten identificadas con dicha actividad. Es por ello que es muy fácil caer en el aburrimiento. La falta de ganas hace que no demos todo de nosotros y cueste cumplir con los objetivos.  De esta forma, los resultados no son los esperados y da comienzo un círculo vicioso en el que sufrimos más que disfrutamos.

Si has intentado en varias ocasiones crear y cumplir tu propia rutina deportiva, pero se te complica, tal vez sea el momento de cambiar al plan B. Apuntarte a un gimnasio y participar en diferentes actividades colectivas, así como entrenar en algunas máquinas, puede ser lo que necesitas. Hoy te hablamos de las 3 formas más conocidas de mejorar tu resistencia aeróbica y ver unos resultados reales. Sirven tanto para llevarlas a cabo en la sala deportiva como en casa.

Mejora tu resistencia aeróbica con estas 3 alternativas

1.Cinta de correr

Aunque a priori pueda parecer la misma opción que practicar running, no lo es. Correr en cinta te permite hacerlo a cualquier hora, con total seguridad, y manteniendo un ritmo constante. Tienes la opción de cambiar intensidad, con pendientes y ritmo y, además, evitas situaciones climatológicas adversas. Muchas personas se sienten reacias al running por el hecho de tener que repetir los kilómetros recorridos para volver. En la cinta de correr, esto no ocurre.

2.Elíptica

Trabajar con la elíptica te proporciona grandes ventajas con respecto al resto de opciones. Y es que, además de mejorar tu estado de resistencia cardiovascular, favoreces la coordinación y sirve de entrenamiento, tanto para piernas como para brazos. Puedes regular la intensidad y marcarte unas pautas en tu diario de entrenamiento para observar cómo vas mejorando.

3.Bici

Tanto en la bici de la sala, como realizando ciclo indoor con un instructor, o instructora, o al aire libre, pedalear es una excelente forma de mejorar tu resistencia aeróbica. Se trata de una de las actividades que más beneficia la salud de tu corazón. Permite diferentes intensidades y un gran rango de mejora. Te ayuda a mantenerte en tu peso, libera tensiones y reduce el estrés, mejora tu salud cardiovascular y fortalece la musculatura y los huesos. Descubre las diferencias entre una bici estática o de carretera.