Consejos para el running en cuestas
No obstante, no vale con proponérselo. Hay algunos consejos que te pueden ayudar a enfrentar el running en cuestas. Si quieres que éste te resulte tan llevadero como en terreno llano, mentalÃzate, sé consciente de a lo que te enfrentas y prepara tu cuerpo para que sea capaz de responder a tus demandas.
- Acuérdate de tus brazos: muévelos aumentando la fuerza de tus brazadas para una mayor estabilidad. Tus brazos deben ayudarte, no estorbarte.
- Pendientes no demasiado prolongadas: Intenta que los tramos de cuestas no sean excesivamente largos o que, al menos, haya trozos llanos entre las pendientes para poder recuperarte. Siempre en función de tus capacidades.
- Impulso: utiliza los dedos de los pies en cada zancada para impulsarte durante la marcha.
- Más es menos: si incluyes tramos de cuestas, que tus entrenamientos no excedan una hora de carrera. Debes escuchar tu cuerpo y saber lo que puede enfrentar, pero no es necesario alargarlo de más, ya que resulta muy duro, fatiga bastante y tu musculatura sufre.
- Controla el ritmo: de nada sirve que empieces el tramo de cuesta a tope de intensidad si vas a acabar caminando porque no has podido enfrentarla. Márcate un buen ritmo y acaba la pendiente con éxito.
- Inclinación: inclina tu torso hacia delante para ayudarte, pero no en exceso, ya que limitará tu zancada.