Todos hemos tenido algún problema bucal a lo largo de nuestra vida, quizá picaduras o alguna rotura por una caída. Con el paso de los años se vuelve muy común el uso de coronas, pero es bastante desagradable que el dentista tenga que extraer un poco de encía y hueso para colocar bien la pieza. Ir al dentista es una de las cosas más temidas por el 90% de la población. Es agobiante tener la boca abierta durante mucho tiempo, sin tener en cuenta el dolor.

No estás solo si tú también tienes un historial bucal preocupante. Es más, durante varios años, se han realizado estudios que demuestran que los deportistas de resistencia tienen peor salud dental que las personas sedentarias. Ahora, un nuevo estudio publicado en el British Dental Journal se hace eco de estos hallazgos y lo lleva aún más lejos, agregando que incluso aunque nos cepillemos dos veces al día y limpiemos los dientes con más frecuencia que cualquier persona sedentaria, es probable que tengas más problemas.

Concretamente, los investigadores examinaron los registros dentales de 352 deportistas olímpicos y profesionales de 11 deportes, incluidos ciclismo, remo, natación, fútbol, ​​rugby y atletismo (correr, saltar, lanzar y caminar), control de caries, salud de las encías y erosión ácida. También hicieron que 344 de los deportistas completaran una encuesta sobre los hábitos de higiene bucal, respondiendo preguntas sobre lo que hicieron para mantener los dientes y encías saludables.

Casi la mitad (49%) de los deportistas tenían caries no tratadas; la mayoría de ellos tenían signos tempranos de inflamación de las encías, y aproximadamente un tercio (32%) dijo que su salud oral tuvo un impacto negativo en su entrenamiento y rendimiento. Y esto sucedía a pesar de tener una higiene dental bastante minuciosa: el 94% de ellos dijo que se cepillaba los dientes al menos dos veces al día, y el 44% dijo que usaba hilo dental regularmente. Eso es mejor que la población en general, donde solo el 75% confirmó cepillarse dos veces al día y solo el 21% usa hilo dental regularmente.

¿Cuál puede ser el problema? Parece que los deportistas también incorporan suplementos que en muchas ocasiones se comen el esmalte dental. El estudio también encontró que el 87% suele tomar bebidas deportivas; el 70% ingiere geles y el 59% come barras energéticas. Cualquier persona que entrena y compite como parte de su estilo de vida puede ponerse en riesgo de tener problemas de salud oral. Pero si el cepillado y el uso del hilo dental no parecen ayudar, ¿qué debe hacer un adicto al entrenamiento de resistencia?

Haz que la salud bucal sea parte de tu plan de rendimiento

Lo normal es que entre el 20 y el 30% de los deportistas comenten que sus problemas de salud oral tienen un impacto negativo en su entrenamiento y rendimiento. Por lo tanto, se debe planificar la salud dental de la misma manera que haces tus otros entrenamientos para minimizar estas interrupciones y optimizar el rendimiento.

Los deportistas necesitan ver a ir al dentista dos veces al año. Lo ideal sería ir una vez en temporada baja y otra en alta. Una vez sentado en el sillón, trata a tu dentista como tu entrenador de salud bucal. Coméntale que deporte haces, cómo es tu alimentación y qué usas para lavarte los dientes.

Obtén pasta de dientes de alto rendimiento

La mayoría de la pasta dental sin receta suele contener entre 1.100 y 1.450 ppm de fluoruro. Esto está bien para la mayoría de las personas, pero los deportistas de alto riesgo necesitan una pasta dental con alto contenido de flúor; es decir, entre 2.800 y 5.000 ppm. Si se lo comentas a tu dentista, podrá recetártelo sin problema.

Es importante tener en cuenta que la pasta dental recetada debe tratarse como cualquier receta médica y mantenerse fuera del alcance de los niños. La pasta dental con alto contenido de flúor puede tener efectos secundarios tóxicos si la tragas.

Cepíllate de la manera correcta

El cepillado elimina la placa dental, una mezcla de bacterias y ácidos y subproductos pegajosos, así como restos de comida de los dientes antes de que puedan causar problemas. También recubre tus dientes con flúor, lo que ayuda a prevenir la caries dental y reemplazar los minerales perdidos para fortalecerlos.

Para que el cepillado funcione, debes hacerlo bien. La mayoría de nosotros no lo hace. Por un lado, debes cepillarte dos veces al día, una antes de acostarse y otra a primera hora del día, durante dos minutos. Pon un temporizador en tu teléfono y frota meticulosamente los todos los dientes.

Una vez que hayas terminado, escupe la pasta de dientes, pero no te enjuagues. Si enjuagas, eliminas el flúor. Este simple cambio en la técnica, puede hacer una gran diferencia. La ciencia muestra que puede reducir la caries dental en un 25%.

Usa hilo dental, o incluso mejor, cepíllate entre los dientes

Limpia entre los dientes una vez al día, por lo menos. El hilo dental está bien, pero para obtener resultados aún mejores, usa pequeños cepillos dentales que realmente limpien esos espacios meticulosos.

Sé estratégico con la nutrición deportiva

El azúcar puede causar estragos en los dientes, ya que las bacterias de la boca consumen las cosas dulces y crean ácidos que disuelven los minerales y dejan agujeros microscópicos en las superficies de los dientes.

Tu saliva ayuda a remineralizar los dientes, al igual que cepillarse con pasta dental con flúor. Pero si atacas a tus dientes con un flujo constante de azúcar, esas defensas están saturadas. Ahí es donde los atletas suelen tener problemas: al beber bebidas deportivas y mordisquear suplementos que aportan repetidos golpes de azúcar a los dientes durante un período prolongado de tiempo.

Aun así, tampoco hay que demonizar a la suplementación deportiva. Cuando practiques deporte, utiliza la nutrición deportiva que realmente necesitas. Pero también mira tu plan de nutrición y sé crítico. Es probable que no necesites muchos carbohidratos en un día típico de trabajo y entrenamiento. Trata de evitarlos fuera del entrenamiento y la recuperación, y priorice en alimentos reales y ricos en proteínas para proteger tu salud bucal.

Deshazte del enjuague bucal

Tu saliva humedece y remineraliza los dientes. La calidad de saliva y microbioma oral ayudan a determinar cómo de bien puedes prevenir una enfermedad oral. Durante el entrenamiento intensivo, tienes una boca más seca y una saliva menos protectora, por lo que es importante hacer todo lo posible para mantener saludable tu microbioma oral.

Es mejor evitar los enjuagues bucales antimicrobianos. Estos matan las bacterias buenas que necesitas,  por lo que no solo daña tus dientes, sino que también puede ser perjudicial para tu rendimiento e incluso para tu salud. Esto se debe a que las bacterias de la boca reducen los nitratos a nitritos; y se convierten en óxido nítrico, que ensancha los vasos sanguíneos para aumentar el flujo sanguíneo y disminuir la presión arterial.

Si usas un enjuague bucal antiséptico, mata esos insectos y elimina el beneficio ergogénico, sobre todo si estás usando un suplemento de nitrato como el jugo de remolacha.

¿Es posible que el enjuague bucal esté bloqueando tus beneficios de entrenamiento?