El picoteo entre horas, es una trampa en la que la mayoría caemos de vez en cuando. Por muy concienciados que estemos con nuestra dieta y plan de entrenamiento, a menudo nos pica el gusanillo y echamos mano a lo primero que vemos en nuestra despensa. Si te sientes identificado, ¡no te pierdas los siguientes trucos!

Evitar el picoteo a lo largo del día requiere una gran fuerza de voluntad. Tal vez sea debido a esta costumbre, que necesitamos de vez en cuando sentir las “restricciones” de una dieta, que nos obligue a comer únicamente cuando corresponde. Recuerda que, aunque no nos gusta asociar el concepto de “dieta” con la necesidad de restringir alimentos, si es cierto que conlleva una disciplina básica. El hecho de evitar el picoteo es importante para que nuestro organismo pueda trabajar como corresponde. A continuación, te contamos algunos trucos que te ayudarán a evitar estas tentaciones.

4 Trucos para no caer en el picoteo

1. Cuidado con la compra

Hay un mandamiento básico cuya veracidad es indiscutible: una manera de no ingerir comida basura, es no comprarla. Es importante que sepas que una alimentación saludable, comienza por una compra consciente. Si crees que flaqueas cuando pasas por los pasillos de los chocolates, evítalos. Aunque poco a poco es recomendable que seas capaz de controlar tu ansiedad, por muchas golosinas que tengas ante tus ojos. ¡Poco a poco!

2. Cocina creativa

Nadie dice que no puedas disfrutar de vez en cuando de unas galletas, tartas u otros deliciosos manjares. Pero créenos, si los haces tú, te aseguras de que los ingredientes son saludables y los puedes comer sin ningún remordimiento. Además, tienes la oportunidad de crear tus propias recetas e innovar tanto como se te antoje. Dulce o salado, crea tus propias obras maestras saludables.

3. Descubre qué pecado puede contigo

Hay personas que suelen caer en picoteo dulce, como chocolates, galletas, productos azucarados… A otras, por el contrario, les pierde el salado y recurren a chips, frutos secos fritos o mucho pan. Descubre qué es aquello a lo que te cuesta renunciar e intenta encontrar alternativas saludables. De esta manera, cuando se despierte el gusanillo del picoteo, asociarás el antojo con la opción más sana.

4. Por cada antojo, ¡hidratación!

Cuando sientas que la gula empieza a apoderarse de ti, bebe agua o toma una infusión fría o caliente. Este gesto te ayuda a sentir saciedad y no caer en la ansiedad por la comida. Asimismo, la buena hidratación es muy importante para que tu organismo funcione perfectamente y puedas gozar de una buena salud.

Si crees que sientes mucha ansiedad y te cuesta un mundo evitar el picoteo, lee nuestro post Aprende a comer controlando tu ansiedad.