Es importante conocer la diferencia entre hambre y ansiedad. Muchas personas comen de forma compulsiva y esto puede deberse a varios factores. La parte positiva es que se puede solucionar siendo consciente de ellos y adoptando una actitud de cambio.

¿Qué debo hacer para evitar la ansiedad por la comida?

Desayunar correctamente

Es muy importante empezar el día con un buen desayuno, para evitar la necesidad desmedida por comer a media mañana. Cuando desayunamos adecuadamente, evitamos que, al poco tiempo, baje nuestro nivel de glucosa en sangre. Esta bajada puede provocar irritabilidad y ansiedad. Además, cumpliendo como toca con la primera ingesta del día, aportaremos la energía necesaria a nuestro cuerpo.

Atender tus emociones

Cuando ignoramos lo que nuestro cuerpo quiere transmitirnos, se genera una tensión que tiene que salir por alguna parte. A muchas personas les ocurre. Y es que los problemas que ignoran parecen poder ser resueltos a través de la comida. Ésta no es la mejor solución y hay que poner remedio. Una práctica que puedes llevar a cabo, es escribir todo aquello que te preocupa. Olvídate de estética y literatura. Escribe sacando todo lo que llevas dentro y los pensamientos que tus emociones te generan. Una vez lo hayas sacado fuera de ti, tal vez no necesites comer de forma compulsiva.

Hacer la compra de forma consciente

Cuanto más completa y variada sea tu compra, mejor será tu dieta. Llevar adelante una buena alimentación alenta para no caer en caprichos y malos hábitos. Si sabes que tienes en la despensa comida para pecar, acabarás pecando de más. En un momento de ansiedad es complicado echar el freno, pero lo es aún más, sabiendo que tu cocina está llena de tentaciones.

Optar por los líquidos

Cuando sientas ese impulso repentino por comer, opta por beber agua o infusiones. Otra opción es beber algún batido o caldo casero. No dejes que tu ansiedad te engañe y sé más listo que ella.

Aceptar tu ansiedad pero no te conformes

Habla contigo mismo y reconoce tu ansiedad. Una vez la tengas localizada, de forma consciente, te resultará más sencillo deshacerte de ella. Párate y respira, explícate a ti mismo que lo que sientes no es hambre y bebe un vaso de agua. No caigas en la tentación. Sé fuerte y deja que se pase.

Pero, ¿cómo sé si tengo ansiedad o hambre?

El hambre

  • Aparece de forma progresiva.
  • Tienes la necesidad de comer de forma abstracta, no necesitas un alimento en concreto.
  • Puedes posponer la ingesta, no sientes hambre de forma urgente.
  • Al terminar, te sientes saciado. Llegado este punto no seguirías comiendo.
  • Sientes satisfacción al terminar. Has cumplido una necesidad.

La ansiedad

  • Aparece de forma repentina.
  • Tienes la necesidad de comer algo en concreto (y seguramente no sea una pieza de fruta).
  • Necesitas comer urgentemente.
  • Comes con tantas ganas, que al terminar te invade la culpabilidad. No era una necesidad.