La natación está considerada como uno de los deportes más completos que existe. Y es que, mediante esta práctica, se puede prevenir, tratar o rehabilitar diferentes lesiones o problemas musculares, óseos y de otra índole. Conoce con qué material complementar tus sesiones de piscina, para trabajar la técnica de una forma más intensa.

El deportista que ama la natación, no necesita más que un bañador, gorro y gafas para dejarse llevar por la práctica de esta disciplina. Es cuestión de tiempo que un principiante, adquiera una buena técnica con horas de brazadas de un extremo a otro. Orientado por un buen instructor que le explique los aspectos básicos, puede lograr una gran evolución con perseverancia, esfuerzo y paciencia.

Nadar mejora la condición física de una forma muy evidente. Aumenta la capacidad pulmonar, sintiendo una mayor resistencia en el día a día; mejora la coordinación, gracias a la técnica de los diferentes estilos de nado; y se gana flexibilidad debido a los requerimientos de movilidad articular de la natación.

Se trata de un deporte muy completo con unas aportaciones que se aprecian dentro y fuera de la piscina. A nivel mental, el optimismo, la confianza, la autoestima o la relajación, son algunos de los aspectos que se ven más favorecidos.

Material para complementar las rutinas de natación

A pesar de que la práctica de la natación no requiere más que un bañador, existe material complementario. Con él, puedes lograr una técnica mejor, centrando ejercicios en diferentes partes del cuerpo. De esta manera puedes darle un mayor protagonismo al movimiento de las piernas o brazos, a la respiración o a la colocación de la espalda, entre otras.

Tabla

Seguramente hayas visto algunos niños empezando a nadar con una tabla de espuma o corcho. Pues debes saber que no es solo cosa de lo más pequeños. Es un elemento excelente, especialmente, para mejorar la técnica de las piernas en el nado a crol, por ejemplo.

Aletas

Las aletas se utilizan principalmente para trabajar la velocidad en los largos. Además, aumenta la flexibilidad de tobillos y corrige el estilo de nado en las piernas, evitando que éstas choquen o se crucen.

Pull buoy

Se trata de un accesorio de espuma con forma de “8”, que se coloca entre las piernas ayudando a que éstas floten. De este modo, puedes centrarte en la actividad de los brazos y el tronco y trabajarlos más intensamente.