La natación es un deporte muy completo que presenta una gran diversidad de ventajas para el cuerpo. Si ya has oído hablar de sus beneficios y quieres iniciarte en este completo deporte acuático, ¡adelante! Te hablamos de algunos estilos de nado, para que vayas familiarizándote con los términos y sepas a lo que te enfrentas.

Beneficios de la natación

La natación es uno de los deportes más recomendables y completos que existen. Al nadar, involucramos la totalidad de la musculatura y logramos así tonificar el cuerpo de una forma muy orgánica y equilibrada.

Practicando natación, se desarrolla la capacidad de resistencia y la quema de grasas, ya que es un ejercicio cardiovascular muy efectivo. Además, está muy indicado en personas que sufren dolores de espalda, ya que no requiere movimientos bruscos, mejora la postura corporal y se puede variar en intensidad, según conveniencia.

Asimismo, el hecho de practicar ejercicio en el agua, evita el riesgo de impacto, por lo que se protegen las articulaciones y se evita el riesgo de sufrir ciertas lesiones. El nado está recomendado, incluso, para mujeres embarazadas, por la seguridad de este deporte y las grandes aportaciones positivas.

A nivel mental favorece la relajación, el estado de concentración y la motivación procedente de la práctica de ejercicio físico.

Diferentes estilos de nado

Crol

Se trata del estilo más extendido popularmente y el más conocido, por nadadores e inexpertos. Cuando uno quiere simular un largo, directamente lleva a cabo los movimientos propios del crol. La técnica y la respiración son muy importantes para ejecutarlo correctamente. No obstante, es perfecto para empezar a introducirse en la natación ya que es, prácticamente, el estilo que primero se aprende. El nadador avanza boca abajo, alternando brazadas con uno y otro brazo y llevando una respiración calculada. El movimiento de brazos se lleva a cabo por encima de la cabeza y se acompaña de batidas de piernas para una mayor velocidad. La coordinación brazos, piernas y respiración requiere práctica, pero es cuestión de tiempo.

Espalda

Este estilo de nado también puede ser ejecutado por principiantes. Es similar al crol con la diferencia de que el nadador esta boca arriba, dándole la espalda al agua. Del mismo modo que ocurre en el crol, se avanza mediante brazadas alternas y batida de piernas. La respiración se logra de una forma bastante sencilla y requiere cierta fuerza. Las personas que se inician en la natación, suelen temer este estilo porque les genera cierta desorientación. De nuevo, con práctica se logra la adaptación a cualquier estilo.

Braza

Quizás resulte el más sencillo, aunque también el más lento. Los movimientos de brazos y piernas se llevan a cabo bajo el agua sin necesidad de salir a la superficie. La orientación y respiración son sencillas, aunque requiere de una técnica específica para lograr el correcto movimiento y coordinación de las extremidades.