Cuanto más exceso de grasa corporal tengas, mayor es la probabilidad de que desarrolles depresión. Así lo afirma un nuevo estudio publicado en Translational Psychiatry, aunque la razón puede tener más que ver con lo psicológico que con lo fisiológico.

En el estudio, un equipo de investigadores de la Universidad de Aarhus y el Hospital de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) intentaron descifrar el por qué existe un vínculo entre la obesidad y la depresión. Aunque los estudios anteriores se basaron en datos del índice de masa corporal (IMC), los científicos analizaron específicamente la composición corporal y la distribución de la grasa para esta investigación.

«El IMC es una forma imprecisa de medir el sobrepeso y la obesidad. Muchos atletas de élite con una gran masa muscular y una masa baja en grasa corporal tendrán un IMC superior a 25, que se clasifica como sobrepeso de acuerdo con la definición común«, dijo el autor del estudio, Søren Dinesen Østergaard. El IMC tampoco nos dice cómo se distribuye la grasa corporal, por lo que hay quien la lleva alrededor de su cintura o caderas. (La grasa alrededor de la cintura se ha relacionado con un mayor riesgo de afecciones de salud que en otros lugares).

«Una de las fortalezas de nuestro estudio es que hemos podido acercarnos y observar la relación específica entre la cantidad de grasa corporal y el riesgo de depresión«, dijo Østergaard en un comunicado.

¿Influye la ubicación de la grasa corporal?

Los investigadores analizaron datos de dos grupos de datos genéticos masivos: el Biobank del Reino Unido, que incluye datos sobre variantes genéticas y factores físicos como las mediciones de masa de grasa corporal, y el Consorcio de Genómica Psiquiátrica, que contiene información sobre variantes genéticas y trastornos del estado de ánimo, como la depresión. Juntas, las dos bases de datos contienen información sobre más de 800.000 personas.

Descubrieron que el exceso de masa de grasa corporal es un factor de riesgo para la depresión, pero la masa sin grasa (músculo y hueso) no lo es. Llevar 10 kilogramos de exceso de grasa corporal aumentó el riesgo de depresión en un 17%. Cuanta más grasa tenían las personas, mayor era su riesgo.

«Nuestro estudio también indicó que la ubicación de la grasa en el cuerpo no influye en el riesgo de depresión«, dijo Østergaard en el comunicado. «Esto sugiere que son las consecuencias psicológicas del sobrepeso o la obesidad las que conducen a un mayor riesgo de depresión, y no el efecto biológico directo de la grasa. Si lo contrario fuera cierto, habríamos visto que la grasa ubicada en el centro del cuerpo aumentaba más el riesgo, ya que tiene el efecto más perjudicial en términos biológicos«.

Entonces, ¿cómo puedes vencer a este problema? Evidentemente, entrenar puede ayudar. El ejercicio no solo es bueno para tu salud física y mental, sino que también un estudio, publicado en Psychology of Sport and Exercise, descubrió que hacer ejercicio puede darte un impulso inmediato a la imagen corporal y ayudar a verte con una luz más fuerte y positiva.