De manera general, las mujeres suelen ser más pequeñas que los hombres. Esto conlleva a que tengan diferentes necesidades nutricionales, tanto en grasas, hidratos de carbono, proteínas e, incluso, minerales y vitaminas. Lo habitual es que necesiten menos cantidad que el género masculino, pero cuando se trata del hierro… ¡Ahí sí necesitan más!

Concretamente, las mujeres que menstruan necesitan 18 mg de hierro al día, y la mayoría de nosotras no prestamos atención a esto. Tan solo nos alarmamos cuando estamos muy cansadas o descubrimos que tenemos deficiencia por un análisis de sangre. Permitir que ese déficit sea demasiado alto hará que los glóbulos rojos sean bajos en la hemoglobina, y en casos extremos se requiere una transfusión de sangre. Si los niveles de hemoglobina son inferiores a 12 g/dL, se considera que tenemos anemia.

Además de sentirse cansada, entre los síntomas de tener el nivel de hierro bajo se incluyen la fatiga y falta de energía, falta de aliento, mareos, calambres en las piernas, insomnio y un ritmo cardíaco rápido, sobre todo cuando estamos haciendo ejercicio.

¿Ingerimos la suficiente cantidad?

Las estadísticas dicen que casi el 50% de las mujeres, y 3 de cada 4 adolescentes, no están ingiriendo suficiente cantidad de hierro en sus comidas. Pero es que en realidad es bastante difícil obtener la cantidad necesaria solo con la comida. Las espinacas, por ejemplo, es una buena fuente de hierro y tiene 2’71 mg por cada 100 gramos. ¿Te imaginas tener que comer 700 gramos de espinacas todos los días? Acabarías siendo la hermana de Popeye.
Con la carne pasa algo similar. En 100 gramos encontramos 2’4 mg de hierro, por lo que tendrías que comer casi un kilo de carne de res.

Además, hay momentos en las vidas de las mujeres donde el hierro se vuelve aún más importante que otros, como en la menstruación y el embarazo. Hay mujeres que pierden hasta 1 mg de hierro cada día que están menstruando, lo que podría suponer una pérdida de entre 5 y 7 mg de hierro al mes. Incluso, cuando estás embarazada, el hierro es muy necesario para el correcto crecimiento del bebé. Deberías saber que el hierro que proporcionan las mujeres durante el embarazo puede durarle hasta 6 meses después de dar a luz. De hecho, la dosis debe aumentar a unos 27 mg, en lugar de 18.

¿Son necesarios los suplementos?

Si piensas que no estás obteniendo la suficiente cantidad con los alimentos, es posible que un suplemento sea beneficioso para ti. Hay razones más allá de llegar a los 18 mg diarios. De hecho, tomar la cantidad suficiente de este mineral puede hacer que los días de menstruación sean más fáciles porque ayuda a producir melatonina, y la melatonina es útil para reducir los cólicos, la hinchazón e incluso los cambios de humor.

Además, podrías tener en cuenta también consumir alimentos integrales para obtener la cantidad adecuada. Es cierto que algunos suplementos tienen efectos secundarios como digestión o problemas intestinales.

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