Seguro que muchas veces has notado la sensación de las agujetas en tu cuerpo. Éstas pueden darse cuando somos principiantes o tras un entrenamiento diferente, que implique un mayor esfuerzo en la musculatura. Aunque molestas, no tienen por qué frenar nuestra rutina de ejercicios pero, ¿es bueno hacer deporte con agujetas?

Siempre te recomendamos que no te estanques en tu entrenamiento y varíes tu rutina. De lo contrario, es probable que caigas en la monotonía y acabes aburriéndote. Además, cuando habituamos a nuestro cuerpo a un determinado ejercicio, se acomoda y deja de tener los resultados esperados. No obstante, en este proceso de aumento de intensidad, pueden aparecer las agujetas. Se trata de un dolor muscular que se da posteriormente al entrenamiento y que puede limitar bastante nuestros movimientos. Sin embargo, no nos impide seguir con nuestra vida normal, ni el cumplimiento del entrenamiento, por norma general.

Algo que las distingue de una lesión mayor es que, cuando son leves, nos permiten seguir realizando ejercicio físico; aunque en un primer momento las sintamos, se van difuminando conforme ponemos en marcha nuestro cuerpo. Por ello, las agujetas no deberían suponer un problema para que continúes con tu actividad deportiva. Especialmente si eres principiante, tienes que pasar esta fase hasta que tu cuerpo se adapte al ejercicio y se habitúe correctamente a las nuevas exigencias. Debes saber que aunque notes un ligero, o más intenso, dolor y tu movilidad articular se vea reducida, las agujetas se pasan naturalmente en unos días y no dejan rastro en tu cuerpo.

¿Es bueno hacer deporte si tienes agujetas?

Lo primero que debes hacer si tienes agujetas y piensas si entrenar o no, es escuchar tu cuerpo. La respuesta reside en la intensidad de la molestia y en tus sensaciones. Por ello, si la sensación de agujetas es leve y crees que no te impedirá realizar tu práctica, adelante.

Por otro lado, a veces son tan intensas, que te hacen cuestionar si serás capaz de realizar el entrenamiento. En este caso puedes tomar dos opciones. La primera es tomarte un par de días para descansar y permitir que el músculo se recupere para volver así con más fuerza. Otra alternativa, es continuar con tu entrenamiento a una intensidad más baja. De este modo, sigues activo pero sin forzar el músculo. Lo que no hay  que hacer, es entrenar a una fuerte intensidad con unas agujetas muy fuertes. El entrenamiento no será tan efectivo si no ejecutas los movimientos con la técnica correcta por el dolor.

¿Se pueden tratar o disminuir?

Desde aquí os aseguramos que el vasito de agua con azúcar no sirve para nada. Antes se pensaba que aliviaba las agujetas porque el agua con azúcar disolvía los cristales que teóricamente pinchaban los músculos.

Si no soportas el dolor, lo más efectivo es tomar antiinflamatorios, aplicar frío, cremas antiinflamatorias y realizar masajes. Pero si puedes aguantarlo, evitar tomar medicación; sabes que en unos días pasará el dolor.
Tener agujetas no significa que tengas que dejar de entrenar, al revés. Realizar el mismo tipo de ejercicio aumenta el riego sanguíneo en la zona dolorida, lo que hace disminuir los metabolitos y aliviar en cierto modo el dolor.

La mejor forma de prevenir su aparición es realizando un buen calentamiento y empezar con una baja intensidad. Necesitarás trabajar la musculatura y ganar flexibilidad antes de aumentar la intensidad de tus entrenamientos.

Tener agujetas es sinónimo de trabajar, pero no tenerlas significa que estarás trabajando correctamente.

¿Qué debes hacer si te duelen los músculos después de un entrenamiento?

Sin duda, la clave para remediar el dolor en los músculos es la recuperación activa. Evita caer en el sofá y no moverte durante días. El simple hecho de sentarte tiene un efecto negativo en el dolor, porque la circulación sanguínea no está fluyendo hacia los músculos para recuperarlos.
Una recuperación activa puede ser la natación, el yoga o, incluso, caminar. Actividades de bajo impacto que ayuden a reparar los tejidos y aliviar el dolor. Realizar masajes con el foam roller también te beneficiará.

No obstante, si estás demasiado dolorido, no hagas ejercicio físico hasta que tus músculos estén un poco mejor, ya que podrías lesionarte (con un desgarro mayor). Eso no quiere decir que tengas que esperar a que no te duela nada, pero sí debes estar moderado o levemente dolorido. No tienes que aumentar el daño muscular.