Tener hambre es un síntoma alarmante de que necesitamos ingerir alimentos en nuestro cuerpo para su correcto funcionamiento. Algo totalmente distinto con esos pensamientos saboteadores que nos hace pensar en la comida a todas horas. Cuando estamos en proceso de bajar de peso, mantenernos o en una dieta estricta para conseguir unos objetivos físicos, es fundamental controlar el apetito.

Con los consejos que te vamos a dar a continuación, aprenderás a controlar tu mente y saber que estás más aburrido que hambriento.

Mastica despacio

Muchas veces cometemos el error de comer deprisa por falta de tiempo, por ansiedad o por hambre. No corras, mastica lentamente, saborea la comida y ayuda a una fácil digestión. Se dice que la digestión comienza en nuestra boca, así que hazte un favor. Para llegar a saciarte, tu cerebro necesita 20 minutos para avisar a tu estómago. Comiendo despacio te aseguras de que no te excedes con la comida.

No comas entre horas

Lo mejor es establecer un horario para tus comidas. Intenta no pasar más de 3 horas sin comer y así evitarás estar pensando constantemente en los alimentos. Otro truco es hacer las comidas temprano: desayuna, almuerza, merienda y cena a horas tempranas. Es un hábito que te hará mantenerte saciado por más tiempo.

Consume alimentos con fibra

Tomar frutas, verduras y cereales te hará tener un buen aporte de fibra en tu dieta. La fibra es un componente que favorece al tránsito digestivo. Además, nos da mayor sensación de saciedad por más tiempo. Desayunar avena o tomar frutos secos como snacks será perfecto para añadir un extra de fibra en tu día.

Haz deporte de forma habitual

Muchas veces ocurre que el aburrimiento lo paliamos con la comida. Mantenernos activos hará que estemos ocupados y pensando en otras cosas más allá de ingerir calorías de más.

Come en lugares tranquilos

Comer en el trabajo o mirando la televisión propicia a que no te centres en el acto de comer. Normalemente esto provoca que ingiramos más comida. Dedícate esos minutos para disfrutar de la comida y despejar la mente de tus deberes.

Mantente hidratado

Otro error común es confundir el hambre con la sed. Bebiendo suficiente agua haremos que nos sintamos más saciados. Como truco, si llegas con mucha hambre a la comida, toma un vaso de agua antes para no comer con ansiedad.

Huye de los alimentos que inciten el hambre

Los dulces, los snacks salados, las salsas, los refrescos, etc, son perfectos para hacernos comer en demasía. Sobre todo porque ninguno aporta saciedad. Aunque te guste más merendar un donut que una manzana, con la primera opción volverás a tener hambre en menos tiempo.
En cuanto a las bebidas, si te aburres del agua, prueba a añadir fruta para darles sabor.