Los tacones son imprescindibles en el armario de muchas mujeres. Es un tipo de calzado que estiliza la figura y nos hace sentir más arregladas y poderosas. Sin embargo, el uso prolongado de este tipo de zapatos, podría tener algunas consecuencias negativas para la salud. Y es que cualquier opción llevada al extremo, deja de ser positiva. Descubre todo lo que debes saber sobre este tema, y toma tus propias decisiones con conciencia.

Todos sabemos que utilizar un calzado cómodo en el día a día, es imprescindible para una buena higiene postural. Ir cómodas en nuestra vida, no solo nos ayuda a llegar a todas las tareas con una mayor eficacia, sino que lo hacemos con un mayor bienestar. Y es que utilizar tacones de forma prolongada, no solo tiene efectos negativos sobre nuestra salud física; también sobre el estado de nuestra mente y emociones.

Consecuencias de usar tacones de forma prolongada

Los tacones muy altos, puede ocasionar molestias en la parte baja de la pierna, tobillos y pies. Además, reduce de una forma importante el movimiento articular del tobillo y la amplitud de la zancada. Y es que caminar con tacones altos no nos permite ejercer la totalidad del rango de movimiento del que disponemos. Es tan drástico el cambio en nuestros pasos cuando llevamos tacones, que numerosos estudios han comprobado que, con los años, podría cambiar nuestra forma de caminar.

Algunas de las consecuencias más frecuentes, ocasionadas por el uso de tacones durante un tiempo prolongado, son los dolores de espalda, problemas en las articulaciones (tobillos, rodillas y caderas), dolores y deformación de los pies y patologías más serias de espalda.

Además, caminando con tacones, se ejerce una mayor presión sobre los músculos y tendones de las piernas, lo cual puede provocar problemas en nuestros músculos y huesos en el futuro. Mantener el equilibrio se dificulta cuando vamos sobre este tipo de calzado, por lo que aumenta el riesgo de sufrir caídas, especialmente en edades avanzadas.

A nivel emocional, el dolor provocado por horas sobre los tacones, puede hacernos sentir irritables, enfadadas o de mal humor. En contraposición, cuando vamos cómodas sobre una suela confortable, nos sentimos más alegres, vitales y activas.

Conclusiones sobre el uso de tacones

Debes saber que no se trata de eliminar los tacones de tu armario. Es una prenda que puedes llevar de vez en cuando con total tranquilidad. No obstante, es importante tener en cuenta que en función de la actividad que vayamos a desempeñar, lo largo del camino y el tiempo de pie, tal vez convenga un zapato más cómodo. Escuchar tu cuerpo es necesario a la hora de saber qué zapato te conviene. Vestir con ropa deportiva más a menudo, cuando tu cuerpo lo pida, tiene grandes beneficios y permite ir con estilo, clase y ¡a la última!