¿Te estás planteando cambiar tu estilo de vida o piensas que llevas el adecuado? Hay ocasiones en las que nos sentimos incapaces de realizar movimientos básicos como subir las escaleras. Esto es debido a que estamos en baja forma física. ¿Quieres saber claves para corroborar que te tienes que poner en forma ya? ¡Vikika y Javier Menéndez te las cuentan!

No poder hacer flexiones

Vale, no es necesario que te hagas 30 en un minuto, pero deberías ser capaz de realizar 5 flexiones sin mucho esfuerzo. Las flexiones son un ejercicio básico, como las abdominales y las sentadillas. ¡Vamos, haz la prueba! Si no eres capaz, comienza a practicarlas y a incluirlas en tu rutina de entrenamiento. Empieza haciéndolas con las rodillas apoyadas hasta que domines la técnica y puedas hacerlas completas.

Tardas demasiado en recuperarte

Cuando hacemos alguna actividad física, nuestras pulsaciones se elevan. Si tardas demasiado en estabilizar tus pulsaciones una vez acabado el entrenamiento, es porque estás en baja forma.

¡Ojo a tu perímetro abdominal!

Ya te comentamos en este artículo los problemas de ser obeso abdominal. Sin duda, es un claro síntoma de que debes ponerte en forma sí o sí. Tener una barriga que no podamos esconder si encogiendo hacia dentro, es toda una alarma. ¡Cambia tu alimentación y haz deporte!

Te ahogas al subir las escaleras

Tengas o no ascensor en tu edificio, opta siempre por subir las escaleras. Si notas que cuando las subes, al llegar arriba necesitas un trasplante de pulmones, es hora de ponerse en forma.
Trata de subir todas las escaleras que te encuentres durante tu día (las de tu trabajado, las del metro, las de tu edificio, las del centro comercial…). Así acostumbrarás a tu cuerpo y pondrás firme a tus glúteos y piernas.

Incluso si te encuentras con escaleras mecánicas, no esperes a que sean ellas las que te suban.

Te mueres por los dulces

Cuando tienes un constante antojo de dulces o azúcar es debido a un nivel elevado de insulina. El deporte, además de la alimentación, es un perfecto aliado para regular estos picos de insulina y hacerte decrecer la ansiedad por el azúcar.  Te aseguramos que cuantos menos dulces tomes, menos se te antojarán.
Las dos o tres primeras semanas pueden ser difíciles, ya que tu cuerpo se tiene que acostumbrar a no tomar algo que ingiere con frecuencia, pero luego ni los echarás de menos.

Estás cansado todo el día

No haces nada y te sientes cansado todo el día, ¿cómo es posible? Aunque suene contradictorio, hacer ejercicio y tener una dieta equilibrada te aporta energía para toda la jornada. Tú mismo notarás que cuando hay temporadas en las que no entrenas por alguna enfermedad o lesión, tu energía está más baja de lo habitual. ¡Muévete y sé activo!

Tienes las pulsaciones altas

Lo normal es tener las pulsaciones en reposo entre 60 y 80. Si las tienes muy elevadas y te sientes agitado es debido a que tu corazón no lleva una frecuencia normal. El ejercicio físico “entrenará” a tu corazón y estabilizará las pulsaciones. ¡Ojo a esto!