Para estar siempre hidratado, toma nota de estos alimentos

Para estar siempre hidratado, toma nota de estos alimentos

Sofía Pacheco

No importa la época del año, ya sea en primavera, en verano a 40 grados o en invierno con la calefacción al máximo. La hidratación es muy importante para no sufrir mareos, dolor de cabeza, boca sea, fatiga y otras consecuencias desagradables de la deshidratación.

A lo largo de este texto veremos consejos para hidratarnos bien, los alimentos que debemos evitar, qué frutas y verduras tienen más agua, y varias curiosidades sobre las bebidas calientes y frías en verano.

La hidratación es clave para el organismo, no solo por el calor, por ejemplo, sino que al hidratarnos nutrimos nuestro interior. Recordemos que el 60% de nuestro cuerpo es agua, y esta se va «gastando» a lo largo del día con solo sudar, llorar, orinar, respirar…

Un cuerpo bien hidratado es capaz de regular la temperatura del cuerpo, transportar nutrientes, y oxígeno a las células, elimina los desechos del cuerpo por la orina, elimina las toxinas, realizar la digestión, lubrica las articulaciones, mejora el rendimiento cognitivo, mejora la circulación sanguínea, etc.

Algo muy importante, no debemos esperar a tener sed. La sed es una señal que nos envía el cuerpo con la que nos avisa de que las reservas de agua en el organismo están llegando al límite. El ser humano solo aguanta entre 3 y 5 días sin beber agua, eso en situaciones especiales donde no hace calor y no se ha hecho ejercicio.

Un vaso de agua con una fresa dentro

¿Qué frutas y verduras tienen más porcentaje de agua?

Si no tenemos un buen hábito de hidratación, como beber agua al menos dos veces en una hora, entonces tenemos que obtener esa hidratación de otra forma. Es aquí donde entran en juego las frutas y verduras que más agua tienen.

Pepino 96%

A parte de ser sabroso y contener una buena cantidad de fibra y vitamina C y E, el pepino va más allá de ser un mero ingrediente en algunas recetas o como tratamiento de belleza gracias a su función como drenador que ayuda a reducir las ojeras y las bolsas de los ojos.

Lechuga 96%

Las hojas de las lechugas tienen multitud de beneficios como combatir la anemia, ayudar en épocas de estreñimiento, controla el colesterol, etc. La lechuga se puede comer de diferentes formas: ensaladas, hojas enteras en bocadillos y hamburguesas, usar la parte dura para dipear, o usar sus hojas grandes a modo de tortillas de trigo.

Calabaza 95%

Sabrosa, da color a los platos y está llena de fibra, vitamina A, C, E y B. Se puede comer asada, cruda, al vapor, etc. y es buena para la piel, la salud ocular y para el tránsito intestinal. Sus pipas son una fuente de omega 3, magnesio y zinc.

Una rodaja de sandía perfecta para un día de calor

Sandía 95%

Una fruta muy sabrosa y refrescante típica del verano y que podemos comerla en crudo y en zumos. La sandía nos aporta fibra, azúcares, antioxidantes y vitaminas B y C. Tomarla a diario aumenta la hidratación del organismo, sobre todo tras un baño de sol en verano.

Apio 95%

Lo bueno del apio es que se puede consumir como crudité, o incluso en guisos, pero si queremos conseguir toda su agua, lo mejor es comerlo crudo a modo de tentempié. Los apios aportan nutrientes importantes como el potasio y las vitaminas. Los deportistas la usan mucho para nutrir sus músculos y favorecer el impulso nervioso.

Naranja 86%

Una fruta sanísima para comer durante todo el año, aunque debido a su acidez no es muy recomendable tomarla con el estómago vacío. Las naranjas aportan vitamina C, hidratos de carbono, fructosa, calcio, fósforo, magnesio y potasio.

Otros alimentos que hidratan mucho son los tés e infusiones, los tomates crudos, el melón, la col, las fresas, los espárragos, la nectarina, las cerezas, el melocotón, la piña, etc. Lo importante es mantener una dieta equilibrada, variada y con un alto aporte de hidratación.

Dos latas de Coca Cola y un vaso con hielo

Di no a los alimentos azucarados y salados

¿Qué pasa con las bebidas azucaradas y los frutos secos salados? Pues que lejos de saludables, provocan desajustes en el organismo. Es cierto que, en el caso de los salados, una vez los comemos, el cuerpo nos pide hidratación con urgencia y es para equilibrar el organismo.

En el caso de las bebidas azucaradas y carbohidratadas (los refrescos de toda la vida), provocan tensión y ansiedad en el organismo. Este tipo de bebidas son calorías vacías que hacen que aumentemos de peso y nuestro nivel de azúcar en sangre aumente.

Los refrescos nos dan una falsa sensación de saciedad y de hidratación que no se consigue con el agua natural, pero sí al comer fruta o beber zumo natural de frutas de temporada. Eso se debe al azúcar y a la cafeína presentes en algunos refrescos.

Sin embargo, y aquí llega la ironía, este tipo de bebidas azucaradas nos ayudan a estar hidratados por más tiempo, a diferencia del agua que su función de hidratación tiene una duración más corta. Se recomienda beber tés e infusiones, zumos naturales, granizadas (lo más sana posible), etc. y alejarnos todo lo posible de las bebidas azucaradas, alcohol, zumos procesados, refrescos, etc.

Una mujer sujeta una taza de café muy caliente

Evita las comidas y bebidas o muy frías o muy calientes

La temperatura media del cuerpo está entre los 36 y los 37 grados. Entonces, ¿en verano es mejor beber algo frío o caliente? ¿Y en invierno? Las bebidas frías en verano dan sensación de alivio, pero sus beneficios no van mucho más allá. Al hacer un cambio busco de temperatura, obligamos al cuerpo a regular la temperatura haciendo un gasto energético muy alto y por eso nos acaloramos de repente.

Lo mismo pasa en invierno, si tenemos frío y bebemos algo caliente, el cuerpo se termo regula rápidamente. Para ello, subirá de temperatura hasta sudar y ese sudor refrescará nuestra piel y nuestro organismo.

Depende del frío una bebida caliente puede ayudar a entrar en calor, pero lo mejor es abrigarse, resguardarse, estar cerca de una fuente de calor y tomar bebidas a una temperatura media agradable.

En resumen, lo mejor para todo el año es tomar bebidas que estén a temperatura ambiente. Asimismo, en verano podemos tomar zumos naturales, agua, refrescos y demás que estés «fresquitos», nada de muy fríos. Y seguir el mismo ejemplo en invierno, es decir, bebidas a temperatura agradable o calentitas, nada de un cambio brusco.