¿Por qué te cuesta ir al baño cuando vas de viaje?

Ir de viaje tiene un problema fundamental en muchos de nosotros: el estreñimiento. Tanto si viajamos solos o acompañados, es normal que nuestro hábito de ir al baño se trastorne un poco. Es normal perder la regularidad, incluso puedes sufrir episodios de diarrea y malestar estomacal.

Pero queremos que esto no sea la clave que amargue tu estancia allá donde vayas, por lo que te contamos los factores clave que hacen que tus deposiciones se vuelvan locas.

7 causas que provocan estreñimiento cuando viajas

Modificas tu horario de ir al baño

El ritmo circadiano es el motor que rige nuestro cuerpo las 24 horas del día. La naturaleza ha provocado que nuestras mejores contracciones colónicas sean a primera hora de la mañana. Por eso es normal que la mayoría de nosotros vayamos al servicio nada más desayunar. Sin embargo, también es posible que te den ganas sobre las 6 de la tarde o en la hora de cenar.

Por desgracia, con el desfase horario y los cambios en tu horario normal (dormir y comer en horas distintas) pueden alterar las cosas.

Lo que debes hacer es asegurarte de tener unos minutos a primera hora de la mañana para aprovechar el movimiento natural del intestino. Y sabemos que es complicado si tienes que coger un vuelo por la mañana.

Viajar en avión

Subirse a un avión y alcanzar una gran altitud puede ralentizar el movimiento de tus intestinos. De hecho, si tienes el síndrome del intestino irritable, seguramente notarás que se agravan tus síntomas cuando viajas en avión.
Además, en los aviones existe poca humedad, por lo que debes tener en cuenta que es importante incrementar la hidratación cuando viajas.

Si no puedes beber durante el vuelo, hazlo antes de subir. Si tienes una afección gastrointestinal, habla con tu médico para controlar este problema cuando tengas que viajar.

Te da miedo o vergüenza ir a un baño nuevo

A muchos de nosotros nos da miedo o vergüenza usar el baño de otra persona. Esto provoca que no evacues como deberías y te estriñas.

Lo principal es reconocer tu inquietud por estar en un servicio nuevo y piensa en el problema subyacente. ¿Te da vergüenza que el baño de otra persona huela? Entonces asegúrate de llevar contigo un ambientador o algún perfume que camufle el olor. ¿Te preocupan los gérmenes? Guarda algunas toallitas desinfectantes para limpiar la taza antes de sentarte.

personas cenando con estreñimientos

Cambias tu dieta normal

A todos nos gusta la rutina y la consistencia, sobre todo a tu intestino. A tu sistema digestivo le gusta ver los mismo alimentos todos los días a la misma hora. Es normal que cambiemos nuestra dieta cuando viajamos y comemos fuera casi todo el día. Además, solemos tomar alimentos preparados, y este cambio puede provocar estreñimiento.

Asegúrate de comer lo más parecido posible a tu dieta normal. Es decir, si normalmente tomas tus comidas con frutas y verduras, haz un esfuerzo para buscarlas. Si comes tres comidas al día, sigue siendo el mismo número.

Estás en movimiento y no quieres parar

¿A quién no le ha pasado eso de estar en la carretera o en un avión y sentir la necesidad de ir al baño? El problema es que no te puedes detener en medio de la autovía, ni te apetece ir al minúsculo servicio del avión.

La mejor estrategia es estar preparado y volver a dedicarte un tiempo de inactividad por la mañana para ir tranquilamente. No es buena idea ignorar el impulso, pero volverá más tarde durante el día. Cuando lo haga, debes ir; seguir ignorándolo solo empeorará las cosas.

Estás estresado

El estrés tiene numerosos efectos en el organismo, desde comer más, diarrea o estreñimiento. A pesar de que el cerebro lanza un mensaje de “lucha”, en ocasiones puedes tener estreñimiento.

El estrés del viaje puede ser inevitable, pero controla lo que esté en tu mano. Por ejemplo:

  • Deja tiempo suficiente para llegar al aeropuerto y coger tu vuelo.
  • Practica la respiración profunda con una aplicación como Headspace si estar en un avión aumenta tu ansiedad.
  • No bebas alcohol para calmarte, ya que es un laxante y no queremos problemas durante el camino.
  • Reserve una habitación de hotel en lugar de quedarse con tus suegros si hay suficiente tensión como para causarte problemas estomacales.

Eres propenso al estreñimiento

También cabe la posibilidad de que ya vayas a un viaje estreñido de casa. Si tu día a día es tener problemas para evacuar, no es de extrañar que los días que estés fuera tampoco vayas al baño. Lo malo es que un día puede convertirse en tres o en una semana.

Intenta planificar con antelación para darle a tu cuerpo un poco de ayuda adicional. Por ejemplo, puedes empezar con el café de la mañana, sobre todo si no lo tomas habitualmente. En el caso de que ames tomar esta bebida nada más despertar, toma un poco más. Si eso no funciona, usa un ablandador de heces o un laxante suave como Micralax. Evita otros laxantes de venta libre, ya que pueden provocar diarrea, y tampoco queremos eso.

Tampoco está de más que tomes jugo de ciruela o un poco de kiwi para activar el tránsito intestinal.