¿Por qué deberías comer con la boca abierta?

¿Por qué deberías comer con la boca abierta?

Carol Álvarez

A muchos de nosotros nos enseñaron desde pequeños que no es de buena educación comer con la boca abierta, por lo que hemos adoptado una masticación más pequeña y socialmente aceptable. Sin embargo, un experto de la Universidad de Oxford nos anima a desobedecer las enseñanzas de nuestros padres y dar los bocados más grandes que podamos.

Esto se debe a que los compuestos que dan sabor a nuestra comida pueden llegar mejor a la parte posterior de la nariz al masticar con la boca abierta. Así que parece que lo hemos estado haciendo todo mal. Los padres inculcan modales a sus hijos, ensalzando las virtudes de masticar con la boca cerrada.

Mejora el sentido del olfato

Sin embargo, masticar con la boca abierta en realidad puede ayudar a liberar más compuestos orgánicos volátiles, lo que contribuye a nuestro sentido del olfato y la percepción general.

La carne, las frutas y las verduras contienen compuestos orgánicos volátiles como ésteres, cetonas, terpenoides y aldehídos. Estos componen los aromas característicos de los alimentos y contribuyen a su sabor. Cuando golpean la parte posterior de la nariz, se activan las neuronas sensoriales olfativas que se conectan directamente con el cerebro y aumentan nuestra experiencia de comer.

Pero el sonido de masticar también juega un papel en la maximización del placer que obtenemos de los alimentos que comemos. Cuando se trata de sonido, nos gustan los alimentos ruidosos, como crujientes o crocantes. Tanto las patatas fritas como las manzanas se califican como más placenteras cuando se amplifica el sonido del crujido. Para oír mejor el crujido de una manzana, una patata crujiente, un palito de zanahoria, una galleta salada, un pan crujiente o un puñado de palomitas de maíz, siempre debemos deshacernos de nuestros modales y masticar con la boca abierta.

comer con la boca abierta

Usar las manos en vez de cubiertos

Para decepcionar aún más a nuestros padres, el experto también dice que también podríamos mejorar nuestras cenas comiendo con las manos. Esto se debe a que la investigación sugiere que sentir la comida puede hacer que apreciemos más el paladar. Restaurantes con estrella Michelin, como The Fat Duck de Heston Blumenthal y Noma en Copenhague, han experimentado con una serie de platos diseñados para comer con las manos.

Nuestro sentido del tacto también es vital en nuestra percepción de la comida en el paladar. Es probable que sentir la textura suave y orgánica de la piel de una manzana en la mano antes de morderla entera contribuya a una mayor apreciación del crujido jugoso y dulce de ese primer bocado.

Esto se puede extender a la sensación de granos de sal pegados a los dedos al comer patatas fritas con las manos o al residuo azucarado de crema de mantequilla en una mano después de levantar y morder una rebanada de pastel de cumpleaños. Aunque nunca se recomienda lamerse los dedos después de comer con las manos en los círculos educados, la investigación sugiere que deberíamos considerar desechar la etiqueta para disfrutar al máximo de los sentidos. O consideramos solo lo agradable que puede ser rebañar el tazón con el dedo cuando preparamos una mezcla para pastel en casa.

¡Sé el primero en comentar!