¿Las embarazadas pueden comer jamón?

¿Las embarazadas pueden comer jamón?

Carol Álvarez

Las mujeres españolas se dividen entre el amor de un futuro hijo y sus preferencias de comida durante el embarazo. Mientras que a unas no les importa dejar de comer ciertos alimentos durante nueves meses, otras prefieren buscar la solución. ¿Qué ocurre con el jamón ibérico? ¿Es peligroso realmente en embarazadas?

Los expertos siempre han recomendado evitar las carnes frías o procesadas, como el jamón, los fiambres u otras carnes ahumadas o curadas. Estas pueden contener bacterias listeria o salmonella, o parásitos toxoplasma. Sin embargo, una congelación adecuada podría matar a las bacterias y los parásitos.

Jamón previamente congelado

Hay algunos médicos que dicen que los productos de hoy en día ya tienen suficientes medidas sanitarias como para no alarmarnos si comemos por ejemplo jamón durante el embarazo. Así que, a pesar de que la mayoría de los médicos que dicen que no lo comamos crudo, sino que mejor congelarlo o limpiar el plato, otros aseguran que se puede comer con confianza.

Una de las recomendaciones es que si el jamón se congela luego se puede descongelar y comer, ya que el parásito de la toxoplasmosis no aguanta temperaturas de 20 ºC bajo cero durante 2 días o de 10ºC bajo cero durante 3 días, por lo tanto se puede comer comida que haya sido congelada a 10 grados bajo cero o más siempre que hayan estado congelados durante unos días, y hayan sido descongelados lentamente. También hay que tener en cuenta que puede existir la posibilidad de que no todos los congeladores alcancen la congelación a estas temperaturas.

No obstante, se recomienda consultar esta práctica con el médico especialista que se encargue del embarazo. No todas las mujeres pueden comer los mismos alimentos durante la gestación.

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Riesgo a intoxicaciones

Los expertos dicen que el jamón ibérico sin congelar solo está permitido a aquellas mujeres que hayan pasado la toxoplasmosis. El no poder comer jamón es una de las prohibiciones que peor llevan las embarazadas. Si la mujer no ha pasado la toxoplasmosis, se recomienda evitar las carnes crudas o poco cocinadas por el riesgo de contraer esta enfermedad durante el embarazo. Sin embargo, nuevas investigaciones parecen demostrar que el riesgo del jamón tal vez no es tanto como parece.

Se está comprobando que cuanto más curado está el jamón, menos riesgo de contraer toxoplasmosis en el embarazo. Un mayor proceso de curación, el contenido en sal y otros factores hacen inviable en el tiempo la supervivencia del parásito de la toxoplasmosis. Por un lado se cree que si una mujer no ha pasado la toxoplasmosis hasta el momento de quedarse embarazada, es prácticamente imposible que la contraiga durante el embarazo si come básicamente lo mismo que comía antes. Todos los productos envasados que compramos habitualmente en supermercados han pasado rigurosos y exhaustivos controles de calidad y deberían estar libres de esta enfermedad.

Sin embargo, uno de los problema es que cuando una embarazada va a la tienda a comprar jamón, no se está especificado el tiempo de curación en el etiquetado. Este dato debería figurar siempre en el etiquetado del producto, ya no únicamente para el caso de las embarazadas, sino también como información general para el consumidor en general.

Si se adquiere jamón en un sitio de confianza, que ha sido adecuadamente salado, a unas temperaturas adecuadas y con un tiempo de curación elevado es muy extraño que el jamón haya contraído el parásito y haya permanecido vivo durante ese tiempo.

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