Razones por las que no usar guantes en el gimnasio

Sí, ya sabemos que puede parecer algo contradictorio, pero usar guantes durante la práctica deportiva puede ser contraproducente en muchos casos y vamos a explicarlos. En otros, sin embargo, o cuando se es principiante, el uso de guantes (finitos y con poco acolchado) puede sernos útil.

A lo largo de este texto vamos a intentar explicar por qué alejarse de los guantes es la mejor opción. Cabe decir que cada uno es libre de usar lo que quiera o crea conveniente, además, hay diferentes tipos de guantes como también hay diferentes tipos de manos.

Aquellas personas que tengan algún tipo de sensibilidad en la piel, o algún tipo de discapacidad, un guante puede serles muy útil, pero por norma general, es mejor no usarlos y ahora entenderemos por qué.

Los guantes restan agarre

Puede ser que al usarlos nos de la impresión de mayor agarre, e incluso nos de un plus de seguridad. Pero no es del todo correcto. Los accesorios son muy importantes en el deporte, ya que nos ayudan a mejorar y a sentirnos más seguros en cada ejercicio, sobre todo los cinturones.

El problema llega cuando esos accesorios se convierten en un falso amigo y a la larga nos entorpecen más que ayudar. Los guantes para el gimnasio, salvo algunos que son de licra y muy finitos a modo de segunda piel, suelen agregar mucho grosor a la palma de la mano, con lo cual, restan agarre y la barra se nos puede escurrir y sufrir algún tipo de percance.

Nos ayudan a evitar los callos y las rozaduras, pero es casi mejor usar algún tipo de vendaje, magnesio o, como decimos, guantes muy finos. Aun así, los callos aparecerán, tarde o temprano. Además, el uso de estos accesorios puede interferir en el normal desarrollo del ejercicio como puede ser el caso del remo, presses o deadlifts, entre otros.

Un hombre usando guantes en levangtamiento de peso

Además, al usar esponjas y otros accesorios para pesas, restamos también fuerza en nuestras manos. Así que, si vamos a usar algo de este estilo, tendremos que asegurarnos antes de que nuestra mano es fuerte, es capaz de soportar el peso y cierra completamente alrededor de la barra.

Como decimos, el uso de guantes puede solucionar el problema, pero solo a corto plazo, ya que genera una falsa sensación de agarre y esos malos movimientos pueden provocarnos roces por otras partes e incluso dolores al realizar el ejercicio.

Si no los uso, ¿qué hago?

A decir verdad, no hay estudios que demuestren que usar guantes es negativo o positivo para nosotros. La aceptación o rechazo, va en función del uso que le demos, el tamaño de nuestra mano, el grosor del guante, el tipo de ejercicio, nuestra piel, y otros factores personales.

Cuando estamos levantando peso y notamos el roce y que ya va doliendo, acostumbramos a crear espacio y a sujetar menos la barra. Esto crea mayor fricción. Lo que hay que hacer es apretar más fuerte para que haya menos fricción, y por lo tanto menos ampollas y rozaduras en las manos.

La superficie de agarre de las barras y mancuernas suelen tener relieve precisamente para favorecer el agarre, cosa que se pierde con los guantes. Cuando realizamos varias repeticiones el roce de esa superficie en relieve ya se hace latente (con y sin guantes), pero en lugar de huir de ella, lo que tenemos que hacer es apretar más.

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