¿Qué tipo de vino tiene menos azúcar?

¿Qué tipo de vino tiene menos azúcar?

Carol Álvarez

A pesar de que el vino ha sido una bebida recomendada durante décadas por médicos profesionales, a día de hoy sabemos que no debe consumirse habitualmente. Que provenga de la uva no implica que no tenga efectos negativos por el consumo de alcohol, aunque a otras personas les preocupa mucho más el contenido de azúcar.

Muchos están en constantes dietas bajas en azúcar o con pocas calorías, por lo que tomar un sorbo de vino puede significar vender el alma al diablo. Aún sabiendo que no es una bebida saludable y que no todos los vinos están libres de gluten, existen vinos ligeros en azúcar, dependiendo del tipo que sea y su origen. La cantidad de azúcar en una botella de vino puede variar entre 4 gramos y 220 gramos por litro.

Vino tinto, el tipo con menos azúcar

Esta bebida contiene azúcar residual, y es solo una parte de su composición, no significa necesariamente que se le haya agregado azúcar en el proceso de creación. Los azúcares naturales en las uvas son consumidos por la levadura y convertidos en etanol (alcohol), como subproducto durante el proceso de fermentación.

El que tiene una menor cantidad de azúcar es el vino tinto, aportando 0’9 gramos por copa de 175 ml. Pero este no tiene nada que ver con el rosado (Lambrusco), pese a su color rojizo, ya que aporta entre 35 y 120 gramos por copa.

Un dato a tener en cuenta es que, cuanto más seco es un vino, menos azúcar tiene. Esto se debe a que la levadura se ha comido todos los azúcares de las uvas. Los vinos secos tienen niveles residuales más bajos, que rondan entre 1 y 3 gramos por litro de vino. También ayuda elegir vinos con menor graduación alcohólica. Como el alcohol está hecho de azúcar, el menos azucarado estará entre el 10-12% de alcohol.

Mientras que los vinos tintos secos, como el tempranillo, el Cabernet Sauvignon y el Sangiovese serán mucho más bajos en azúcar que el Merlot, para un vino muy bajo en azúcar, lo mejor es un vino blanco seco. Los vinos blancos secos son los que más ayudan a controlar el consumo de azúcar. A modo de comparación, un Moscato contiene entre 100 y 200 gramos de azúcar por litro, mientras que un vino blanco seco como el Brut tiene unos 1-2 gramos de azúcar por litro.

mesa con muchas botellas de vino

Los vinos de postre son los más azucarados

Y a pesar de que está de moda consumir vinos afrutados o ligeros, estos son auténticas bombas de azúcar. Con motivo de fiestas o celebraciones especiales, esta bebida puede consumirse de manera desmedida. Y no solo es importante pensar en el alcohol, sino en la cantidad de azúcar adicional que consumimos al final del día.

Los vinos espumosos tienen de 6 a 20 gramos por litro de vino (el rango de azúcar residual estará entre el 0,6 y el 2,0 por ciento por litro). Así que los vinos espumosos con los niveles más bajos son espumosos extra secos. Un ejemplo claro es Brut.

Los fortificados pueden tener 150 gramos por litro. Esto implica que una copa de Oporto, Jerez o Marsala puede tener hasta un 15 por ciento de azúcar residual. También son conocidos como vino de postre, ya que su dulzor acompaña perfectamente al terminar la comida. Este vino dulce es el resultado de que la levadura no ingiera todo el azúcar, dejando azúcar en el vino final, por lo que los blancos dulces (8% ABV) tienen menos alcohol que los tintos secos (14% ABV). Los vinos de postre pueden tener la friolera de 200 gramos (o más) por litro.

En el caso de los semisecos (un intermedio entre seco y afrutado), contienen un rastro de azúcar residual que permanece después de que se complete la fermentación y la mayoría de los vinos rosados ​​(semidulces) pueden tener 10-50 gramos por litro.

¡Sé el primero en comentar!