El seitán contamina 130 veces menos que la carne

El seitán contamina 130 veces menos que la carne

Sofía Pacheco

Una nueva investigación deja unos datos demoledores sobre la contaminación que producen los principales alimentos que comemos a diario. La investigación ha comparado productos como el seitán con carnes como pollo, vaca, cordero, o incluso con alimentos lácteos. Todo aquello que se fabrica contamina, pero si nos interesa el medioambiente y queremos cuidar nuestra alimentación, será mejor que hagamos algunos cambios.

La huella de carbono de los alimentos es algo que a día de hoy se tiene muy en cuenta, ya que cada vez estamos más concienciados con el medioambiente. Además, hoy es el día Internacional de la Nutrición y qué mejor forma de celebrarlo que viendo qué alimentos contaminan más.

Siempre se ha dicho que la carne, y la industria cárnica en general, son los principales responsables del cambio climático, así como la deforestación para plantar cereales con los que alimentar al ganado y la polución de empresas y coches también influye en los gases contaminantes.

Podemos poner remedio a casi todo, por eso hemos dicho antes que, si nos interesa el medioambiente y también queremos cuidar de nuestra alimentación, entonces hay que hacer algunos cambios como, por ejemplo, sustituir las proteínas animales por las vegetales.

Uno de ellos pasa por reducir (o eliminar) el consumo de carne y cambiar a una alimentación mayoritariamente basada en plantas. Aquí es donde entra el seitán que está fabricado con el gluten de trigo y la investigación llevada a cabo por Trust Carbon.

Un filete troceado acompañado de verduras

La carne de vacuno libera 6.000 kg de CO2

Según la investigación, los productos lácteos y el pollo son los que menos CO vierten a la atmosfera dentro de los productos cárnicos o de origen animal, concretamente, 2.100 kg de CO2 por cada 100 kg de productos lácteos y 600 kg de CO2 por cada 100 kg de carne de pollo.

La carne de res libera a la atmósfera 6.000 kg de CO2 por cada 100 kg de producto, la carne de cordero produce 2.400 kg de CO2 por cada 100 kg de carne. Mientras tanto, el seitán solo libera 46,6 kg de CO2 a la atmósfera, siendo este producto la mejor opción.

La alimentación vegetal o plant based como se le conoce ahora, tiene una menor huella de carbono. Por ejemplo, el tofu emite 300 kg de CO2 cada vez que se producen 100 kg de producto.

El seitán está revolucionando el mercado y la industria de la alimentación vegetal. Tanto es así que el próximo 18 de octubre se celebrará el primer Seitan Day en el mundo.

Lo que le ha dado la fama al seitán es que se trata de un alimento muy versátil, ya que puede introducirse en estofados, sopas, ensaladas, revueltos de verduras, se puede usar a modo de hamburguesa, se puede empanar, etc.

El estudio espera concienciar a la población para que a partir de ahora le den una oportunidad al tofu y al seitán y nos alejemos cada vez más de la carne de animal que es altamente contaminante.