Marrón glacé, ¿es un dulce navideño saludable?

El marrón glacé es uno de los dulces navideños más esperados. Los amantes de las castañas aprovechan la temporada de frío para comerla de diferentes formas. ¿Es la confitada tu favorita?

A pesar de que la castaña es un fruto seco con numerosos beneficios para la salud, dependerá también de cómo se cocine. El marrón glacé es un dulce no apto para todos lo paladares, ya que la forma jugosa y blanda de la castaña puede crear falsas expectativas. Pensando en que es un fruto, muchas personas se decantan por él en Navidad, creyendo que será uno de los más saludables. Pero, ¿de qué está hecho realmente?

Ingredientes y valor nutricional del marrón glacé

Básicamente, la receta consiste en hacer una castaña entera confitada en jarabe aromatizado con vainilla y recubiertas por un fino glaseado de azúcar. Hay muchas marcas que lo venden en épocas navideñas, aunque ninguna de ellas pueden considerarse grandes opciones.

Al final, el marrón glacé está compuesto por la mitad de castaña y la otra mitad de azúcar para darle esa textura y brillo perlado. Esto implica que estaremos ingiriendo una gran cantidad de azúcar en cada bocado. Concretamente, el valor nutricional por cada porción de este dulce navideño es:

  • Energía: 50 calorías
  • Grasas: 0’1 gramos
    • Saturadas: 0 gramos
  • Hidratos de carbono: 12 gramos
    • Azúcares: 7’9 gramos
  • Proteínas: 0’2 gramos
  • Sal: 0’01 gramos

Al no contener más que un fruto seco y azúcar, los valores nutricionales corresponden al de la castaña confitada. Teniendo en cuenta que una castaña cruda tiene tan solo 18 calorías y está libre de azúcares, el dulce típico de Navidad arruina sus buenos nutrientes. Además, en su forma cruda, el 50% de su peso es agua, por lo que se considera un gran alimento para diabéticos y personas que buscan cuidar su alimentación.

marron glacé de castaña

No es un dulce saludable

Aunque sean el postre favorito de muchos adultos mayores, lo cierto es que las castañas en almíbar o confitadas engordan. Algunos pensarán que la cantidad de calorías no es tan alta como en turrones o mantecados, pero realmente el peligro se encuentra en las altas dosis de azúcar añadido. En una sola porción de marrón glacé estamos ingiriendo casi 8 gramos de azúcar libre, que es el equivalente a 2 terrones de azúcar.

El principal problema de este dulce es que su aditivo es perjudicial para la salud y está relacionado con enfermedades cardiovasculares, como la obesidad y la diabetes. Además, hay que tener en cuenta que durante las fechas de celebración, nuestra dieta para a ser hipercalórica. Esto implica que se aumentan las calorías ingeridas diariamente, y de manera casi silenciosa.

Lógicamente, en una alimentación saludable y variada podemos introducir de manera puntual y ocasional este tipo de dulces. Si somos fanáticos de las castañas y el marrón glacé, lo ideal es degustarlo mínimamente para calmar los antojos. Se sabe que lo bueno breve, dos veces bueno. Además, tampoco se recomienda realizar en casa una versión «fit», en la que se sustituya el azúcar por edulcorantes, ya que el impacto glucémico en la sangre es prácticamente el mismo.

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