En el mundo del deporte, el mejor consejo que te puedes aplicar es no hablar de términos absolutos, sobre todo en la actualidad. Es muy normal que ahora apoyes firmemente una teoría, pero con el paso del tiempo y tu experiencia te des cuenta de que te estabas equivocando o que las cosas han evolucionado.
Algo así pasa con el entrenamiento de estabilidad o equilibrio. Muy pocos (o casi nadie) le presta atención a corregir su postura corporal, siendo inconscientes de que es fundamental para ayudarte a ti mismo.

En alguna ocasión hemos hablado de cómo mejorar la propiocepción o de introducir elementos inestables en el entrenamiento funcional, cuya finalidad es aumentar la estabilidad. Cuando nos subimos a cualquier superficie que comprometa nuestro equilibrio, es mucho más difícil realizar movimientos y mejoramos nuestro rendimiento y fuerza.

Hay muchos deportistas que entrenar fuerza y levantan cargas elevadas, pero no prestan atención a la importancia que tiene el entrenamiento de estabilidad. ¿Puede ser la debilidad más común en los atletas profesionales y principiantes? ¿Es posible que haya quien la entrene de manera equivocada?

Estabilidad general vs articular

Para conocer si estamos mejorando nuestra estabilidad, es necesario distinguir entre la estabilidad general y la de una articulación en concreto. La estabilidad de todo el cuerpo se refiere a la mayor parte del centro de masa que se altera sobre la base, mientras que la estabilidad de la articulación es la capacidad de mantener o controlar el movimiento y la posición de la articulación.

Es decir, es un error pensar que el esfuerzo que realizamos sobre superficies inestables está afectando a la estabilidad general, cuando en realidad desafía directamente al pie y tobillo. Quien piensa así se encuentra con que esa inestabilidad del pie hace que el cuerpo trabaje tan duro que no sea capaz de desarrollar fuerza. Es necesario que entiendas que la estabilidad de todo el cuerpo debe aumentar de forma tan progresiva como la carga, el volumen y cualquier otra variable de entrenamiento.

¿Cuál es el mejor entrenamiento de estabilidad?

No existe un manual exacto para determinar la mejor manera de mejorar la estabilidad, porque cada persona es un mundo y con capacidades distintas. Aun así, debemos tener en cuenta los siguientes factores:

  • Buenos patrones de movimiento: habilidades de movimiento altamente coordinadas y eficientes.
  • Estabilidad: estabilidad en las articulaciones y todo el cuerpo.
  • Resistencia.
  • Fuerza: no solo para ver cuánto puedes levantar, sino para enseñar a tu cuerpo cómo coordinar, conectar y utilizar las cadenas naturales.
  • Poder y agilidad: métodos de entrenamiento específicos del rendimiento.

Todos estos factores están conectados entre sí, pero debes enfatizar en unos en concreto para mejorar. Es muy importante que sepas cómo usar las variables de entrenamiento para lograr tu objetivo.

Por ejemplo, si entrenas usando kettlebells en lugar de pesas o pesas en lugar de kettlebells (justo lo contrario a lo que estés acostumbrado), vas a notar un nuevo nivel de inestabilidad.

¿Deberías cambiar y mejorar tu estabilidad?

Hacer algo diferente puede resultar un poco intimidante, pero el acondicionamiento físico evoluciona muy rápidamente. Ya no solamente deberías tener en cuenta estos consejos para mejorar tu postura y equilibrio, sino para añadir estímulos diferentes a tu cuerpo.