Las flexiones son uno de los mejores ejercicios que puedes incluir en tu rutina de entrenamiento. Todo el cuerpo se ve implicado en su realización, pero no es tan sencillo de dominar. Por eso, hay personas que realizan modificaciones durante las primeras semanas.

Estoy segura de que en tu gimnasio te han recomendado que apoyes las rodillas para que sea mucho más fácil su realización. ¿Pero qué ocurre si te digo que esto es un gran error? Realizar flexiones con las rodillas apoyadas en el suelo no te ayudará a mejorar para realizar flexiones completas. Es decir, conseguirás mejorar dentro del ejercicio apoyando las rodillas, pero al no realizar el movimiento adecuado ni usar los músculos involucrados en la flexión completa, es difícil que esto te ayude para un futuro.

La posición correcta de las flexiones

La posición correcta para realizar flexiones debe ser con los pies juntos, la espalda en posición neutral y los glúteos apretados. No debes permitir que tu cadera caiga ni que sientas relax en cualquier parte de tu cuerpo al hacerlas.

Todo tu cuerpo debe moverse en línea recta y con los codos cerca del cuerpo y con un ángulo aproximado de 45 grados. Las manos no pueden estar ni por encima ni por debajo de tus hombros, y los antebrazos tienen que estar verticales al suelo.
Como ves, todo tu cuerpo está trabajando en un bloque y totalmente sincronizado a lo largo del movimiento. Además, tu core y los glúteos se encargan de estabilizar la columna lumbar.

¿Qué ocurre con las rodillas?

Ahora que ya sabes cómo es la posición para realizar correctamente las flexiones, vamos a analizar qué ocurre cuando apoyamos las rodillas.

En este caso, estamos aislando las piernas de la realización de las flexiones. Tus glúteos se encontrarán con la dificultad de que no pueden ser apretados con la misma intensidad, por lo que la columna lumbar no estaba del todo estabilizada. Y sí, los estabilizadores de la cadera se desactivarán por completo.

Cuando descendemos al realizar la flexión, la posición de las rodillas hacen que la mayoría de las personas deleguen el movimiento en los codos. Es decir, muy difícilmente podrás poner los antebrazos verticales al suelo, por lo que produce una presión necesaria en la muñeca, el hombro y el codo.

¿Qué pasa si no puedes hacer una flexión completa?

En caso de no poder realizar una flexión completa, olvídate de realizar flexiones con las rodillas apoyadas esperando mejorar. Lo ideal es que realices este ejercicio con otro tipo de ayuda para aprender a estabilizarte y trabajar en el bloque.

El núcleo es tu columna y tu core, por lo que si no lo mantienes fuerte, será bastante difícil que puedas mover tus extremidades de manera eficiente. Te recomiendo que realices flexiones con cierta inclinación, usando un banco o algún aparato que eleve tus manos hasta la posición donde te sea más fácil realizar el movimiento. Conforme vayas mejorando, podrás ir bajando la altura hasta que consigas hacerlas en el suelo.