Seguramente hayas escuchado muchas veces, que hacer pilates tiene muchos beneficios para tu salud. Sin embargo, si nunca has ido al gimnasio, o has practicado esta disciplina, tal vez no sepas en qué consiste y te sientas algo perdido. Hoy te traemos algunos datos para iniciarte en el mundo del pilates, que te aportarán seguridad y confianza para enfrentar el primer día.

Ser nuevo en algo siempre aporta cierto grado de incertidumbre, que forma parte de todo comienzo. No saber muy bien a qué nos enfrentamos, puede hacernos dudar. Si llevas tiempo queriendo ir a esas clases de pilates que tanto te llaman la atención, pero no sabes muy bien en qué consisten, nosotros te explicamos todo lo que debes saber.

¿En qué consisten las sesiones de pilates?

El método pilates trabaja de una forma global la totalidad de nuestro cuerpo. Sin embargo, presta especial atención a la zona del core, considerada el centro de nuestro cuerpo. Un núcleo corporal fuerte, se traduce en un mayor equilibrio y estabilidad. El pilates pretende dotarte de una serie de herramientas con las que enfrentar el día a día. De esta manera, mejora la postura corporal llegando a corregir algunos hábitos que puedan estar ocasionándote daños.

En las sesiones de pilates, la respiración está muy presente acompañando al movimiento. Por ello, aunque pueda parecer una actividad de relajación, resulta muy intensa en función del nivel de la clase.

¿Cómo enfrentarte a tu primera clase de pilates?

Es importante que te pongas ropa cómoda que te permita el mayor rango de movimiento posible. Ten en cuenta que se practican posturas invertidas, que requieren comodidad y tranquilidad con tu outfit.

A la entrada a clase, deberás coger una esterilla o mat, y encontrar tu sitio en la clase. Intenta ocupar una zona que veas libre sin estar demasiado cerca de tus compañeros. De este modo tendréis más espacio para ejecutar los ejercicios.

Debes saber que el pilates es apto para todo el mundo, independiente de la edad o la condición física. Por ello, no te asustes si ves que los demás parecen estar mejor que tú físicamente. Cuando el instructor o instructora hable contigo al comienzo de la clase, sabrá cómo adaptar los ejercicios para que los puedas realizar. Es muy importante que le comuniques si tienes algún tipo de dolencia o lesión, para que pueda orientarte de la manera más responsable y orgánica.

Si al principio sientes que la actividad es muy intensa o dura para ti, no te impacientes. Es un tipo de ejercicio muy profundo que trabaja la musculatura de una forma muy específica. Por ello, al principio, te puede parecer que no eres capaz. Sin embargo es cuestión de unos días que tu cuerpo se adapte y te sientas uno más en el grupo.