Seguro que, a estas alturas, ya has escuchado el término core más de una vez. Si eres principiante, seguro que te estás preguntando su significado. Si, por el contrario, eres asiduo a las salas de gimnasio, sabrás de lo que hablamos. Sin embargo, aunque te hagas una idea, tal vez no sepas exactamente la importancia de trabajarlo. ¡Te lo contamos!

¿Qué es el core?

El término “core” significa “núcleo”. Por ello, si hablamos de nuestro cuerpo, estamos refiriéndonos al propio centro del mismo. Su función es muy importante en muchos sentidos y trabajarlo para mantenerlo fuerte aporta grandes ventajas. De este modo, el core engloba la musculatura situada en la parte central de nuestro cuerpo. Es decir, toda la región abdominal y la parte baja de la espalda.

¿Qué función tiene el core?

Protege nuestro cuerpo

Esta parte central de la musculatura de nuestro cuerpo, actúa como un protector de los órganos internos, ya que ejerce como esqueleto en esta zona con ausencia de estructura ósea.

Mejora la postura corporal

Equilibra la postura y reduce el riesgo de sufrir lesiones. Es el centro desde donde surgen todos los movimientos. Un core estable mantiene una postura firme, aporta fuerza a nuestras extremidades y reduce así, el riesgo de lesiones.

Mayor estabilidad

Un core fuerte es sinónimo de estabilidad. Frente a un golpe o caída, un centro fortalecido puede evitar muchos problemas, ya que se mantiene estable frente a los contratiempos.

Equilibrio y coordinación

Resulta clave para desarrollar el equilibrio, la coordinación y la estabilidad, ya que es el centro de gravedad de nuestro cuerpo.

Mejora la respiración

Un core trabajado mejora la capacidad de respiración, ya que permite expulsar todo el aire de nuestros pulmones, dejando espacio para que entre aire limpio.

Reduce la grasa

Quema grasa de la zona media sin necesidad de optar por los ejercicios clásicos de abdominales. Además, fortalece esta zona de una forma muy profunda y efectiva.

Disminuye la fatiga

Al mejorar la postura, la posición de los hombros, cuello y pelvis, el ritmo respiratorio se optimiza. Por ello, disminuye la sensación de fatiga y es muy importante, sobretodo, en el ámbito deportivo.

Entrenamientos más largos

Un core fuerte, contribuye a una musculatura más eficiente. Con ella, el gasto energético será menor y los entrenamientos pueden ser prolongados fácilmente.

Running menos agresivo

Cuando la musculatura del centro de nuestro cuerpo se encuentra fuerte y estable, podemos resistir de una forma menos agresiva el impacto de la zancada cuando salimos a correr. De esta manera, las articulaciones sufren menos y la totalidad de nuestro cuerpo se muestra más resistente.