La iniciación u obsesión por el running puede hacer que te estanques pasado un tiempo. Al principio notarás resultados, puesto que tu cuerpo está en proceso de adaptarse a este entrenamiento, pero necesitarás tener un plan que te ayude a mejorar tu rendimiento a largo plazo.

A continuación, te vamos a dar algunas pautas o hábitos que deberías tener en cuenta para no caer en el estancamiento.

No te centres solo en correr

Muchos corredores dejan de lado los entrenamientos de fuerza, los estiramientos e, incluso, cualquier otro tipo de actividad aeróbica. Es importante que se estimulen todos los músculos del cuerpo y con diferentes intensidades, por eso es necesario que realicemos distintas rutinas que mantengan los músculos activos.

La natación o la bicicleta pueden ser alternativas ideales para evitar sobrecargar los músculos con los mismos impactos del running. Además, disminuiremos el riesgo de lesión, mejorarás la fuera y la postura, te motivará y saldrás de la monotonía.

Come con sentido

La alimentación es un factor clave en nuestro rendimiento, aunque muchos tan solo se preocupan el día antes de la carrera. El rendimiento no va a mejorar si tomamos conciencia una semana antes de la competición; es necesario que la cuidemos siempre, aunque con especial intención los meses previos a la cita.

Tu dieta afecta positiva o negativamente en tu nivel de energía, en tu recuperación, el mantenimiento de la masa muscular y hasta en el sueño.

Alterna tus zapatillas

Es recomendable tener, al menos, dos pares de zapatillas. Como bien sabes, tu calzado también debe renovarse cuando ha acumulado cierto número de kilómetros. Para realizar diferentes tipos de entrenamientos, es mejor que tengas un par de opciones.

Por ejemplo, si vas a hacer una rutina de velocidad, lo ideal serían unas zapatillas ligeras que te ayuden con las zancadas explosivas. En cambio, si vas a correr durante unos 30-40 minutos, opta por unas zapatillas con amortiguación para los impactos contra el suelo.

Corre en cuestas

Si nunca has probado este tipo de entrenamiento, ¡dale caña! Las cuestas te harán sufrir como nada, pero notarás una mejora en tu velocidad, resistencia y fortaleza en las piernas.
No hay excusa para hacerla si al aire libre no encuentras una zona con cuestas, las cintas de gimnasio traen esta opción.

Eso sí, ten especial cuidado al bajarlas porque el impacto es mucho mayor que si corrieras en una superficie llana.

Aumenta tu cadencia

La cadencia es la cantidad de pasos que damos al correr. La gran mayoría tiene una cadencia más baja de los 180 pasos por minuto, por lo que deberías proponerte aumentar esa cadencia para aprovechar el rendimiento.