Hace escasos años se pusieron de moda las carreras de obstáculos con el objetivo de superarse a sí mismo cada corredor. La Spartan Race es la más icónica del mundillo y ofrece carreras desde los 5 kilómetros hasta los 20. Todo un reto a conseguir, en el que te encontrarás con compañeros que te ayuden a seguir adelante.

¿No te haces aún a la idea de los obstáculos a los que nos referimos? No es un charquito de agua cada 2 kilómetros, la Spartan Race necesita de más fuerza muscular que cualquier otra carrera tradicional. Tendrás que cargar con troncos, levantar piedras, saltar muros, escalar cuerdas, arrastrarte bajo alambres de espino, saltar sobre fuego, etc. No tengas dudas de que acabarás lleno de barro desde los primeros minutos, ¿pero es esa la mayor de las dificultades?

No te vamos a negar que es una carrera dura, pero realizando un buen entrenamiento podrás solventarla sin problema. Te damos algunos consejos para que focalices mejor tus rutinas.

Entrena con tu propio peso

En este tipo de carreras vas a estar agachándote, trepando, saltando y aguantando el equilibrio casi de forma constante. Así vas a tener que trabajar tu destreza y tu fuerza para superar las pruebas. A parte de trabajar con peso, procura entrenar con el tuyo propio para acostumbrarte a sentir cómo se mueve tu cuerpo. Empieza de esta forma y añade peso de forma gradual.

Buenos ejercicios serían las flexiones, los burpees, las sentadillas, saltar a la comba o realizar sprints. No te centres solamente en trabajar tu fondo y la resistencia porque esto es mucho más que correr.

Trabaja tu resistencia

Lógicamente, es la base de toda la carrera. Es necesario que trabajes la resistencia, sobre todo si nunca has corrido anteriormente 5 kilómetros. La ventaja de los obstáculos es que no corres todo el tiempo y puedes “descansar” mientras pasas a la siguiente prueba o termina el compañero de delante.

No es necesario que seas rápido corriendo, pero entrena también haciendo series de sprints alguna vez a la semana. Juega con las intensidades, corre medio kilómetro y para para saltar a la comba, por ejemplo.

Acostúmbrate a mover objetos raros

Carga cubos con agua o de arena, mueve piedras, trepa vallas, salta muros, sube las escaleras con una bicicleta a hombros, carga bolsas de abono para plantas, etc. Todo lo que se te ocurra y que tenga peso, será perfecto para acostumbrarte a no coger solamente mancuernas o barras.
En los centros de Crossfit podrás encontrar también ruedas de tractores, algo muy llamativo.