El gimnasio es un lugar lleno de gente, cada uno con sus propios objetivos, rutinas y principios. Cada cual es como es y nadie es mejor que nadie. Sin embargo, el hecho de que sea un lugar que se comparte con más personas, exige una educación y unas normas mínimas para que todos puedan ejercitarse de la manera más cómoda, agradable y saludable posible.

Digamos que existen una serie de normas no escritas que debes cumplir para que la experiencia de ir al gimnasio sea tan agradable para ti, como para el resto. No obstante, si te acabas de iniciar en el mundo de las salas deportivas, no tienes por qué saberlo todo. Hoy te contamos algunas consideraciones que debes tener en cuenta para que tu presencia en el gimnasio sea satisfactoria para ti y para todos.

Normas básicas de comportamiento para ir al gimnasio

Trata bien el material

El material no es tuyo y no solo lo utilizas tú. Por ello, cuídalo bien para que se mantenga en buenas condiciones por más tiempo. No pongas los pies sobre los asientos ni los trates a patadas. Ese comportamiento no hablaría muy bien de ti.

Lleva toalla

La toalla es un imprescindible cada vez que vas a entrenar. Entrenando se suda, pero eso no justifica que debas acomodarte en las máquinas y llenarlas de sudor. No resultaría demasiado agradable para el resto, ¿no crees? Sécate con frecuencia y pon las toallas sobre las máquinas cada vez que las vayas a utilizar.

No llegues tarde a las clases colectivas

Las clases colectivas tienen la característica de trabajar en grupo. De ahí su nombre. Llegar a tiempo, 5 o 10 minutos antes de que empiece la clase, es una seña de educación y respeto por los demás y por el instructor.

Ojo con el móvil

Hoy en día es frecuente que llevemos el móvil a entrenar. Ya sea para escuchar música o grabar algún ejercicio, va pegado a nosotros. Esto no quiere decir que puedas quedarte media hora sentado en una máquina contándole a tu mejor amigo lo que te ha pasado hoy en el trabajo. Este detalle no solo denota desinterés por tu rutina de entrenamiento, sino que puede entorpecer la de otras personas.

Las máquinas no son tuyas

Cuando termines una serie en cualquier máquina, no te quedes sentado. Levántate y aléjate para descansar. De este modo, si alguien necesita trabajar en ella, podéis compartirla.

Cada material en su lugar

Sé ordenado. Devuelve siempre a su sitio el material que utilices. Asimismo, cuando cargues peso en cualquier máquina, quítalo y déjala como estaba antes de marcharte. Si no lo haces tú, tendrá que hacerlo quien venga detrás y eso no sería justo.