En todos los ámbitos de la vida, se han ido promulgando ciertos mitos de generación en generación. Algunos mitos, ya sea por desconocimiento o por otra causa, siguen causando confusión en la población.

En este articulo vamos a exponer algunos de los principales mitos que rodean el entrenamiento y nutrición.

Realizar estiramientos estáticos antes del entrenamiento

Siempre se ha promulgado la realización de estiramientos estáticos previos al entrenamiento de pesas.

No hay estudios que demuestren que el estiramiento estático antes del ejercicio sea beneficioso, ni reduzca el riesgo de lesiones. Por el contrario, si existen estudios que avalan la diminución de fuerza cuando se ha realizado estiramientos estáticos previos.

Estos estiramientos estáticos si son de menos de 20seg no tienen ningún beneficio. Si son a partir de 60seg lo que nos va a provocar una disminución del rendimiento.

En cambio, los estiramientos dinámicos si nos van a producir beneficios. Estos estiramientos nos van a permitir elevar la temperatura de nuestros tejidos, y ganar movilidad articular activa. Para más información práctica de estos estiramientos, podemos leer este artículo.

Las grasas son malas

Las grasas es un nutriente muy criticado en la creencia popular. El error está en generalizar. Hay ciertas grasas, como la grasa trans, que son bastante perjudiciales para la salud.

Por otra parte, tenemos las grasas saturadas, las cuales, en una pequeña cantidad, serán beneficiosas para promover los niveles de testosterona.

Por otro lado, las grasas monoinsaturadas, así como los ácidos grasos omega 3 y omega 6 serán muy positivos para la salud (intervienen en muchas funciones fisiológicas y hormonales). Estas grasas poseen algunos beneficios tales como:

  • Mejora de la función cardíaca.
  • Menor presión arterial.
  • Disminución de niveles de triglicéridos en sangre.
  • Reducción de colesterol malo.
  • Mejora de función intestinal.

El azúcar es malo

Al igual que en el caso anterior, hay otra creencia popular que tacha el azúcar como perjudicial.

Este mito no es cierto del todo, ya que, en algunos momentos, el azúcar puede ser beneficioso. Uno de estos momentos puede ser después del entrenamiento, ya que nos elevara la insulina, lo que nos ayudara al transporte de nutrientes.

No comer por la noche

Cuando dormimos, se produce una reducción de nuestro metabolismo, por lo que necesitaremos calorías para las funciones del organismo. Sin embargo, durante estas horas (aproxidamente se suelen dormir 8 horas) el organismo sigue demandando nutrientes (aunque en menor medida). Por este motivo, es aconsejable introducir cierta cantidad de proteína por la noche, para tratar de impedir la descomposición de tejidos musculares. A esto, podemos sumar una cierta cantidad de grasa, para provocar una digestión más lenta.

Por otro lado, hay estudios que afirman que una pequeña cantidad de hidratos de carbono en la comida previa a dormir nos va a ayudar a conciliar el sueño.