Hace un tiempo te hablamos de qué era el entrenamiento oclusivo y cómo se debía realizar de forma segura. La oclusión es solo una forma para definir el momento en el que cualquier conducto se bloquea. Su uso en las vías respiratorias y otros órganos debe evitarse durante el entrenamiento, pero la oclusión venosa puede resultar de ayuda ergogénica.

Muchos estudios hablan sobre la restricción del flujo sanguíneo y sus efectos sobre la hipertrofia y la fuerza, pero no se termina de definir si es conveniente o no. En un estudio publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research se quiso saber a ciencia cierta si el entrenamiento oclusivo funciona.

¿Qué implica la oclusión venosa?

La oclusión de una vena es más simple de lo que parece. Su creación viene dada por torniquetes simples y brazaletes presurizados. El vendaje apretado aprieta (valga la redundancia) las venas, y un brazalete presurizado es algo así como lo que usa un médico para controlar tu presión arterial.

Por supuesto, la cantidad de presión utilizada en la oclusión es importante. Restringir la circulación sanguínea no debe ser tan fuerte como para generar una oclusión arterial, ya que esto perjudicaría seriamente los resultados. Las arterias, que están presurizadas por el corazón, llevan sangre oxigenada hasta los músculos; mientras que las venas devuelven la sangre desoxigenada desde los músculos. Así que se necesita menos presión para bloquear las venas que para bloquear las arterias.

No podemos entrenar a la misma intensidad

El resultado de bloquear las venas y no las arterias es que la sangre se acumula en los músculos. Esto hace que cuando estamos en un entrenamiento de pesas, mejoremos la fuerza y el tamaño muscular. Si bien es cierto, cualquier entrenamiento de fuerza normal también genera resultados iguales.
Lo llamativo es que mientras que solemos entrenar normalmente con una intensidad de entre el 60% y el 100%, en el entrenamiento oclusivo, tan solo podemos realizar entre el 20% y el 50%.

La presión que se debe usar depende del tamaño de la persona, pero cuando usamos la oclusión, cualquier estímulo puede producir un aumento de tamaño y fuerza. Incluso, también parece ser efectivo en los músculos de ambos lados del dispositivo de oclusión. Es decir, si colocamos un torniquete alrededor de tu brazo cerca de la axila y haces un press de banca, tu tríceps y tu pectoral también pueden beneficiarse.

Lo cierto es que la razón por la que funciona la oclusión aún sigue sin determinarse. Lo que sí asegura la ciencia es que es bastante seguro, siempre que lo realicemos con consciencia.