Más allá de la estética y de lucir un six-pack, el abdomen es una de las zonas más importantes de nuestro cuerpo. Ya te contamos que es un mito que puedas entrenar las abdominales inferiores o superiores, según te apetezca; y hoy vamos a dar un paso más allá. ¿Tener el abdomen definido significa que esté fuerte? ¿Es mejor ser funcional y no vernos la tabletita?

Como ya sabes, hacer ejercicios de abdominales como un loco no va a reducir exclusivamente tu grasa abdominal, ni va a mejorar la estética de este. Si quieres tener un abdomen marcado, deberás perder grasa y tonificar tus músculos de forma consciente, además de cuidar la alimentación.
Y por si no lo sabes, no todos los rectos abdominales son iguales. Puede ser que al reducir tu porcentaje de grasa, te encuentres con un abdomen asimétrico o sin “cuadrados” marcados.

Debo admitir que me encanta ver vídeos de los CrossFit Games y me he dado cuenta de que muchos deportistas no tienen un abdomen tan marcado, pero su fuerza es descomunal. Hay deportes en los que no prioriza la estética, y eso no implica que no estén fortalecidos; un ejemplo claro es también la harterofilia.

¿Cómo es nuestro abdomen?

El abdomen es un conjunto de músculos compuesto (a grosso modo) por: el transverso (es como una faja natural), el recto y los oblicuos (interno y externo).

Como ves, no es necesario tener unos músculos fuertes para hacerlos visibles, tan solo basta con tener un porcentaje de grasa muy reducido. Es decir, hay personas delgadas, con el abdomen marcado y que no tienen fuerza en su core.
Lo que sí es cierto es que es mejor tener cierta capa de grasa (en niveles saludables) que impidan ver la tableta, pero que el abdomen nos permita realizar ejercicios de fuerza como auténticos espartanos.

¿Cuál es su función?

Principalmente, el abdomen se encarga de mantener la estabilidad y postura corporal. Digamos que es el conjunto que nos mantiene erguidos, y cuanto menos fortalecido esté, peor será tu postura y más problemas de espalda sufrirás. Te aseguro que si sufres lesiones o dolor habitual es cualquier zona de la espalda, fortalecer tu core te hará librarte de todos los malestares.

Es normal que cuando pensamos en conseguir un abdomen fuerte y definido, lo primero en lo que pensemos sea en hacer las clásicas crunches. ¿Pero por qué hay tantos detractores de este ejercicio? En el crunch se produce un desplazamiento del núcleo discal hacia atrás, provocando que se golpee con las paredes del anillo discal. Las posibilidades de lesionarte por estresar el disco son bastantes, y aumentan si incluyes movimientos de rotación.

Así que los haters de las crunches vienen por el conocimiento del estrés en la musculatura paravertebral y por una demasía de fortaleza del psoas. Además, también se relacionan con pérdidas de orina, hernias discales y umbilicales, ya que se golpea con fuerza las paredes anteriores del abdomen, la zona lumbar y la musculatura del suelo pélvico.