Muchas personas dudan si hacer yoga porque piensan que no sudarán. Lo cierto es que si te han animado a probarlo, te habrás dado cuenta de que no es tan sencillo como parece. Si quieres intensidad, anímate a practicar Bikram Yoga, aunque con una sesión normal te servirá como primera toma de contacto. Practicar yoga puede hacerte transpirar, poner al límite tus músculos y hacer que te sientas totalmente enérgico.

Uno de los mejores momentos del día para practicar yoga es recién levantados. Realizar cierta rutina matutina aumentará tu flexibilidad, el rango de movimiento y la fuerza para preparar a tu cuerpo a afrontar un día óptimo. A continuación te enseñamos las cinco posturas más recomendables para hacer nada más salir de la cama.

Perro boca abajo

Comienza en una postura de tabla. Presiona las caderas hacia arriba y hacia atrás para que tu cuerpo se realice una ‘V’ invertida. Mantén la posición durante 10 respiraciones y repite entre tres y cinco veces.
Es una pose de yoga que activa casi todos los grupos musculares de tu cuerpo, algo idóneo para empezar el día.

Runner’s Lunge

Desde la postura del perro boca abajo, desplaza tu peso hacia adelante hasta una tabla. Luego mueve tu pie derecho hacia la esquina frontal derecha de tu esterilla. Dobla la rodilla derecha, deja caer la izquierda en la colchoneta y distribuye el peso de manera uniforme. Mantén la pierna derecha en esa posición entre 30 segundos y un minuto. Luego vuelve hacia el perro boca abajo y repite con el lado izquierdo.

Es un estiramiento intenso que abre los flexores de la cadera, cuádriceps y glúteos.

Cobra + perro boca abajo

Desde la postura del perro boca abajo, cambia a la posición de tabla y baja el cuerpo hasta la mitad doblando los codos a un ángulo de 90 grados. Extiende los pies para que tus uñas presionen hacia abajo. Inhala, estira los brazos y jale activamente el cuerpo hacia adelante. Vuelve a perro boca abajo en una exhalación. Aguanta una respiración. Repite cinco veces.

Con esta flexión de yoga estaremos estirando y abriendo la línea frontal del cuerpo, que puede debilitarse durante el día por tu postura sedentaria en una oficina. La pose de la cobra fomenta la estabilización y fuerza de todo el cuerpo, mientras que el perro boca abajo proporciona un gran estiramiento para el pecho y las abdominales.

Postura de la silla

Párate con los pies separados a la anchura de la cadera. Alza tus brazos por encima de la cabeza. Flexiona las rodillas como si estuvieras sentado en una silla invisible. Pon duro tu core. Mantén la respiración, baja, estira las piernas y repite 10 veces.

La posición de la silla en yoga aumenta el ritmo cardíaco y los músculos más grandes del cuerpo comienzan a bombear sangre. Es una de las mejores formas de calentar el cuerpo y prepararlo para afrontar el día con movimientos dinámicos.

Pose de montaña con cambios laterales

Levántate, extiende los brazos por encima de la cabeza y junta las palmas de las manos. Intenta llegar tan lejos como puedas sin separar las palmas y dobla el tronco hacia la derecha. Repite a tu izquierda. Haz entre tres y cinco series.

Gracias a este movimiento, estarás abriendo ambos lados de tu cuerpo, lo que te permite respirar más profundamente. Es una postura que imita el deseo de estirarnos al despertar.