Estos ejercicios no son buenos para tu suelo pélvico

Estos ejercicios no son buenos para tu suelo pélvico

Sofía Pacheco

El suelo pélvico es una zona muy delicada de la mujer y no por ello debemos evitar hacer deporte, sino todo lo contrario, hay que realizar alguna actividad deportiva de forma regular, pero teniendo en cuenta los ejercicios prohibidos para el suelo pélvico que son aquellos que lo dañan y lo debilitan.

Fortalece el suelo pélvico en la edad adulta nos ayudará a reducir y prevenir las pérdidas de orina y otros problemas relacionados con una musculatura pélvica debilitada. Ya hemos dicho que realizar ejercicio es de vital importancia sobre todo si queremos tener una vida saludable, pero en el caso de la musculatura pélvica, no todos los deportes están bien vistos, sino que hay algunos prohibidos.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que se encuentran en la parte baja del abdomen y sostienen la vejiga, la vagina y el recto. Toda esa musculatura se deteriora con la edad, a unas mujeres les pasa antes y a otras se les retrasa considerablemente, pero termina llegando como pasa con la menopausia.

Hay factores que influyen en ese deterioro, aparte de la edad, y está la condición física, el tipo de deporte que se realiza, la obesidad, la tos crónica, tener varios partos y no cuidar la zona pélvica, etc.

Si nos gustan los deportes de alto impacto (correr, levantar peso, saltar, ciclismo, etc.) y que provocan presión en la zona íntima, entonces nos va a interesar conocer cuáles son los deportes prohibidos por dañar el suelo pélvico.

Los peores ejercicios para la salud del suelo pélvico

Practicar ejercicio es muy saludable, aunque por el camino hay que tener en cuenta una serie de cuestiones y hoy vamos a tratar una muy importante para las mujeres ¿este ejercicio es bueno para mi suelo pélvico? Si está en esta lista, no.

Una mujer practicando running

Running

Running es el salir a correr de toda la vida y se ha puesto muy de moda desde hace varios años. De hecho, no decimos que no sea recomendable y saludable. Al revés, es uno de los mejores deportes que podemos hacer, siempre y cuando tomemos buenas medidas preventivas como usar zapatillas de calidad con una MUY buena amortiguación y no llevemos nuestro cuerpo al límite.

Esta práctica deportiva aporta multitud de beneficios para el organismo, pero tiene un lado oculto y es que debilita el suelo pélvico. Se trata de un deporte de impacto que influye negativamente en la musculatura pélvica y cuanta mayor intensidad, mayores serán los daños.

Pádel y tenis

Son dos deportes aparentemente inofensivos, ¿verdad? Pues la realidad es bastante distinta y es que ambos deportes se consideran de prohibidos para el suelo pélvico. En ambas prácticas deportivas se realizan movimientos bruscos y repetitivos de cierto impacto con presión abdominal en posiciones de flexión corporal.

En resumen, al practicar pádel y tenis se debilita la musculatura pélvica porque los esfuerzos se dirigen a zonas con menor resistencia del propio suelo pélvico y lo que se consigue es acelerar las consecuencias como pérdida de orina, por ejemplo.

Crossfit

En realidad, cualquier tabla de entrenamiento de cardio que conlleve actividades de impacto donde se realicen movimientos repetitivos con fuerza y presión, como abdominales y saltos. El crossfit en sí se considera una actividad de alto impacto que deberemos aprender a controlar y reducir si no queremos debilitar severamente nuestra musculatura pélvica.

Seguramente que nuestra entrenadora podrá indicarnos algunos cambios y recomendaciones para evitar esas molestas consecuencias que acarrea tener un suelo pélvico debilitado a largo plazo.

Ciclismo

Practicar ciclismo es un deporte de impacto, siempre y cuando se realice en terreno robusto y duro, como podría ser bicicleta de montaña. Sin embargo, si montamos en bici a modo de paseo por zonas llanas y sin baches de manera relaja, entonces técnicamente sí podríamos seguir con nuestra rutina, pero realizando algunos cambios importantes.

  • Utilizar ropa adecuada y traspirable con protección en la zona pélvica.
  • Usar un sillín acolchado y adaptado al tamaño de nuestro cuerpo.
  • Colocar el sillón correctamente de forma que las piernas estén flexionadas.
  • Pedalear en postura erguida.
  • Solo usar la bici en zonas suaves, llanas y sin baches ni terrenos abruptos donde haya que realizar grandes esfuerzos.

Una mujer montando en boicicleta

Las clases de spinning no se recomiendan para mujeres de avanzada edad o que ya presentan síntomas de suelo pélvico debilitado. En ese caso lo mejor es elíptica, yoga, pilates, fitness leve, etc.

Existen otros deportes que no se recomiendan para no debilitar la musculatura de la zona íntima y son equitación, aerobic, atletismo, salto de trampolín, saltar en camas elásticas, esquiar, halterofilia o levantamiento de mucho peso, etc.

Alternativas beneficiosas para la musculatura pélvica

Dejando a un lado los ejercicios que perjudican la salud de nuestra zona íntima, hay otros que se podrían tomar como alternativas, ya que son prácticas deportivas más suaves, pero que también ponen en marcha nuestro corazón y con los que ejercitamos todo el cuerpo.

Los primeros son yoga y pilates, dos modalidades que desde fuera parecen aburridas, pero que una vez que las pruebas te das cuenta de que estas poniéndote en forma «casi sin esfuerzo». Al jugar con la relajación, los movimientos suaves y las respiraciones, provocan efectos beneficiosos en nuestro organismo y sobre todo respetan el suelo pélvico.

Lo bueno del pilates es que se practican los abdominales hipopresivos y con ellos se consigue tonificar la musculatura pélvica aparte de los abdominales y los músculos que se encargan de estabilizar la columna vertebral.

También se recomienda la natación, eso sí, no en exceso ni de competición extrema, pero sí que los ejercicios en el agua son bastante recomendables. La natación no es un deporte de impacto y su práctica regular, es decir, varias veces por semana ayuda a controlar el peso y la buena salud de la musculatura pélvica.

Si queremos practicar otro tipo de deportes, es conveniente que lo consultemos con un especialista en entrenamientos femeninos, y mejor aún, con un especialista en suelo pélvico. Solo ellos nos guiarán por el camino correcto para mejorar la salud de la zona íntima.