¿Es bueno hacer deporte si tienes agujetas?

¿Es bueno hacer deporte si tienes agujetas?

Irene Torres

Seguro que muchas veces hemos notado la sensación de agujetas en el cuerpo. Estas pueden darse cuando somos principiantes o tras un entrenamiento diferente, que implique un mayor esfuerzo en la musculatura. Aunque molestan, no tienen por qué frenar nuestra rutina de ejercicios pero, ¿es bueno hacer ejercicio con agujetas?

Es aconsejable no estancarnos en el entrenamiento y variar la rutina. De lo contrario, es probable que caigamos en la monotonía y acabemos aburridos. Además, cuando habituamos a nuestro cuerpo a un determinado ejercicio, se acomoda y deja de tener los resultados esperados.

No obstante, en este proceso de aumento de intensidad, pueden aparecer las agujetas. Se trata de un dolor muscular que se da posteriormente al entrenamiento y que puede limitar bastante nuestros movimientos. Sin embargo, no nos impide seguir con nuestra vida normal, ni el cumplimiento del entrenamiento, por norma general. Por ello, las agujetas no deberían suponer un problema para que continuemos con la actividad deportiva.

Especialmente si somos principiante, tenemos que pasar esta fase hasta que el cuerpo se adapte al ejercicio y se habitúe correctamente a las nuevas exigencias.

Ventajas

Si tenemos un poco de dolor, una recuperación “activa” puede ser beneficiosa. Por ejemplo, podemos estirar los músculos doloridos, hacer ejercicios de resistencia ligeros o hacer cardio de baja intensidad, como caminar o nadar. También podemos concentrarnos en grupos musculares que no trabajamos anteriormente. Por ejemplo, añadiremos un entrenamiento con pesas para los brazos el día después de una carrera.

Además de sentirse bien, el ejercicio ligero de recuperación puede ofrecer otros beneficios para la salud. Los ejercicios de movilidad, o de rango completo, como caminar o andar en bicicleta conducen a un mayor bombeo de sangre a través de los músculos. Este aumento en el flujo sanguíneo puede ayudarnos a recuperar antes del dolor. Es decir, siempre y cuando no estemos sobrecargados o desafiando más a los músculos.

Los desgarros microscópicos en el músculo (agujetas), o una ruptura en el tejido muscular, probablemente causen DOMS (dolor muscular de aparición tardía) después de un entrenamiento. Probar un nuevo tipo de ejercicio o aumentar la intensidad puede aumentar el dolor en los días posteriores a un entrenamiento. Sin embargo, con el tiempo, los músculos se vuelven resistentes al ejercicio. No se romperán ni se rasgarán tan fácilmente.

En respuesta a los microdesgarros, el cuerpo utilizará células satélite para reparar los desgarros y acumularlos con el tiempo. Esto protege contra daños futuros y conduce al crecimiento muscular. Es importante obtener suficiente proteína en su dieta y permitir que sus músculos descansen para que ocurra este proceso.

Sin embargo, lo que debemos hacer si tenemos agujetas es escuchar al cuerpo. La respuesta reside en la intensidad de la molestia y en las sensaciones. Por ello, si la sensación después de hacer ejercicio con agujetas es leve y creemos que no impedirá realizar tu práctica, adelante.

Por otro lado, a veces son tan intensas, que te hacen cuestionar si serás capaz de realizar el entrenamiento. En este caso podemos tomar dos opciones. La primera es hacer un par de días de descanso y permitir que el músculo se recupere para volver así con más fuerza. Otra alternativa, es continuar con tu entrenamiento a una intensidad más baja. De este modo, seguimos activos pero sin forzar el músculo.

mujer haciendo deporte con agujetas

Riesgos

Los ejercicios suaves de recuperación pueden ser beneficiosos. Pero el sobreentrenamiento puede ser perjudicial e incluso peligroso para la salud. Si experimenta los siguientes síntomas, es importante que dejemos de hacer ejercicio y permitamos que el cuerpo descanse. Se recomienda acudir al médico si tenemos un aumento de la frecuencia cardíaca en reposo, depresión o cambios de humor, aumento de la cantidad de resfriados u otras enfermedades, lesiones por uso excesivo, dolor muscular o articular, fatiga constante, insomnio, disminución del apetito o empeoramiento del rendimiento atlético o poca mejora, incluso después del descanso.

Los ejercicios con agujetas agujetas pueden sentirse incómodos, pero no deberían ser muy dolorosos. Las molestias suelen disminuir de 48 a 72 horas después. Los síntomas de una lesión deportiva pueden ser dolor agudo, dolor que no se va, hinchazón, hormigueo o entumecimiento, o pérdida de función en el área lesionada.

Si tenemos estos síntomas, consultaremos a un médico. Es posible que nos recomienden tratamientos caseros como hielo o medicamentos. Para una lesión más grave, el médico puede usar radiografías para ayudar a encontrar un tratamiento adicional.

Consejos para disminuir las agujetas

Existen maneras efectivas para reducir el dolor de las agujetas. Lo cierto es que no deben tardar más de 72 horas en desaparecer, por lo que tampoco es necesario buscar un remedio rápido que alivie la molestia.

El agua con azúcar no sirve

Desde aquí os aseguramos que el vaso de agua con azúcar no sirve para nada. Antes se pensaba que aliviaba las agujetas porque el agua con azúcar disolvía los cristales que teóricamente pinchaban los músculos. Así que no es recomendable tomar esto después de hacer ejercicio con agujetas.

Se cree que la dextrosa, cuando se inyecta en esos puntos de activación, proporciona a los músculos el combustible que necesitan y rompe el ciclo del dolor. Estos tipos de inyecciones se denominan inyecciones de puntos gatillo miofasciales y se ha descubierto que las inyecciones de dextrosa brindan un alivio más duradero que las inyecciones similares que contienen lidocaína o solución salina.

Remedios caseros

Si no soportas el dolor, lo más efectivo es tomar antiinflamatorios, aplicar frío, cremas antiinflamatorias y realizar masajes. Pero si puedes aguantarlo, evitar tomar medicación; sabes que en unos días pasará el dolor. Tener agujetas no significa que tengas que dejar de entrenar, al revés. Realizar el mismo tipo de ejercicio con agujetas aumenta el riego sanguíneo en la zona dolorida, lo que hace disminuir los metabolitos y aliviar en cierto modo el dolor.

La mejor forma de prevenir su aparición es realizando un buen calentamiento y empezar con una baja intensidad. Necesitarás trabajar la musculatura y ganar flexibilidad antes de aumentar la intensidad de tus entrenamientos.

Recuperación activa

Tener agujetas es sinónimo de trabajar, pero no tenerlas significa que estarás trabajando correctamente.

Sin duda, la clave para remediar el dolor en los músculos es la recuperación activa. Evita caer en el sofá y no moverte durante días. El simple hecho de sentarte tiene un efecto negativo en el dolor, porque la circulación sanguínea no está fluyendo hacia los músculos para recuperarlos.
Una recuperación activa puede ser la natación, el yoga o, incluso, caminar. Actividades de bajo impacto que ayuden a reparar los tejidos y aliviar el dolor. Realizar masajes con el foam roller también te beneficiará.

No obstante, si estás demasiado dolorido, no se recomienda hacer ejercicio con agujetas hasta que tus músculos estén un poco mejor, ya que podrías lesionarte (con un desgarro mayor). Eso no quiere decir que tengas que esperar a que no te duela nada, pero sí debes estar moderado o levemente dolorido. No tienes que aumentar el daño muscular.

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