Estoy segura de que nunca te habías planteado que la gomilla del pelo que te pones en la muñeca, podría ser peligroso para tu salud. Es algo que solemos hacer: terminamos de entrenar, nos soltamos el pelo y metemos la muñeca en la goma elástica para no perderla. ¡Pues mucho cuidado!

Posiblemente estarás pensando en que nos referimos a un peligro relacionado con el flujo sanguíneo, ¿verdad? Aunque podría ser ese otro problema (tampoco es necesario cortarnos la circulación), la alarma se centra en el sudor acumulado de tu coletero.

El sudor, las heridas y las infecciones

Cuando hacemos deporte, y más en época de calor, sudar es algo normal. El problema viene cuando nos hacemos algún tipo de herida, el sudor penetra y la gomilla favorece a la intromisión de bacterias. Tampoco queremos alarmarte demasiado, no hay un alto riesgo de que tengas tan mala suerte como para que sufras una infección cutánea, pero sí deberías ser consciente de algunos errores que cometes al entrenar.

¿Quién no se ha sacudido el sudor de la nariz o la boca con el brazo? Imagina que tienes una pequeña herida en la muñeca y te plantas una gomilla (con todas las bacterias de cabello y la piel, más la pieza de metal de tu goma elástica), ¿a qué porcentaje estás sometiendo pillar una infección?

Cuando entrenamos, nuestra temperatura corporal se eleva y el organismo genera sudor para autoregular ese aumento. No es una novedad que te contemos que tu piel es un caldo de cultivo ideal para que los gérmenes y bacterias se multipliquen, ¿verdad? Pero seguro que no habías pensado que llevar una gomilla en tu muñeca puede crear heridas o rozaduras, derivando en alguna erupción alérgica o favoreciendo a que cualquier insecto tenga acceso directo a ti.

¿Cómo puedes reducir el riesgo a infecciones?

No queremos que te vuelvas paranoico de la noche a la mañana, tan solo debes tomar ciertas medidas para reducir el riesgo a cualquier infección. Existen personas que son más propensas a este tipo de problemas, debido a que tienen una piel mucho más débil o sensible (eccemas, dermatitis, psoriasis, sequedad…), pero si notas algún tipo de rojez, pus, hinchazón o dolor, no te demores en acudir a tu dermatólogo.

  • No te demores en tomar una ducha después de entrenar. Tu piel se queda cargada de gérmenes por culpa del sudor.
  • Evita usar gomillas muy prietas, ni le haces bien a tu muñeca ni a tu cabello. Decántate por las que estén hechas por tela elástica y que no contengan piezas de metal como unión.
  • Lávate las manos después de entrenar o usa un gel antibacteriano.
  • Si tienes heridas en la piel, sécalas y mantenlas limpias. Es buena idea que las mantengas cubiertas mientras haces deporte.