Hoy día estar a gusto con uno mismo se ha convertido en algo fundamental. Cuidar tu cuerpo y la salud del mismo es más importante que nunca, y por ello grandes rutinas como el deporte a todas las edades o el gimnasio se han asentado en la sociedad, evitando así malos hábitos y rutinas. Sin embargo, hay una ligera diferencia entre tener una preparación física óptima y alcanzar un bienestar total, tanto físico como emocional. Por ello hoy te explicamos las diferencias entre el fitness que tan bien conocemos y el wellness, una filosofía de vida que va más allá del ejercicio físico.

¿Qué entendemos por fitness?

Por norma general cuando adoptamos un anglicismo como algo nuestro, muchos creemos que sabemos su significado más puro y sin embargo después cuesta definirlo. ¿Sabrías definir exactamente que es el fitness? Si no es así, te ayudamos, no te preocupes.

Al hablar de fitness podemos definirlo como un estado mental en el que se decide iniciar una serie de actividades físicas para cuidar tu cuerpo. Haciendo énfasis en resistencia, coordinación, agilidad, reflejos, fuerza o flexibilidad, decidimos hacer un esfuerzo extra al cotidiano par encontrarnos bien.

Encontrarte bien y a gusto contigo mismo a nivel físico por norma general repercutirá también en el estado emocional, al encontrarte guapo y saludable. De hecho, lo que hace años era ejercicio simplemente, ahora se acompaña de un lifestyle más amplio. Ya no solo quiero tener un six-pack definido, sino que cuidaré la ropa que uso para que se note mi esfuerzo o vigilaré la nutrición de mi cara para complementar ese abdominal tan trabajado.

Sin embargo, ¿siempre un cuerpo diez garantiza la felicidad? No del todo.

Pareja con un café y su perro

¿Qué entendemos por wellness?

En esta diatriba para valorar si un estado físico óptimo garantiza la felicidad aparece el fenómeno del wellness. Yendo a la definición como anteriormente, podríamos entenderlo como un estado en el que la actividad física es el medio para alcanzar el bienestar emocional completo. Usando el deporte como excusa, se intentará alcanzar un punto superior que será el equilibrio entre cuerpo y mente.

De esta manera, podemos pensar que a grosso modo la relajación y el bienestar emocional sin estrés alguno será la meta absoluta de estas prácticas, las que en una vida tan acelerada encuentra al ejercicio físico como el perfecto aliado para escapar de la rutina.

¿De qué tipo eres?

Una vez ambas filosofías son presentadas, hay una serie de preguntas que podrías hacerte antes de valorar si eres más de fitness o de wellness. Aquí las tienes:

  • ¿El esfuerzo físico hasta el fallo evita el wellness?: Si el objetivo fundamental del wellness es la felicidad y limitar el estrés, quizá una rutina de entrenamiento pueda llegar a agobiar y no alcanzar ese estado zen. ¿Hasta que punto podrás llegar conforme a esta filosofía?
  • ¿Consigues evadirte con el deporte?: En este caso, decidas ser más de fitness o de wellness, si hay algo claro es que el ejercicio físico posee todos los ingredientes para conseguir quitarte todo de la cabeza. Si te agobias al realizar tus entrenamientos, algo mal estás haciendo.
  • ¿Un cuerpo definido da la felicidad?: Esta es una pregunta que se ha asentado en la sociedad durante toda la historia. Lo cierto es que se dice aquello de ‘mens sana in corpore sano’, y creemos que aquí está la clave. Sea el objetivo la definición muscular o la relajación, haz que tu principal beneficiario sea tu mente.
  • Piensa en una balanza: En resumen, debemos pensar que como si de una balanza se tratara, el nivel físico que tengas ayudará al mental, y el camino hacia un nivel físico alto te permitirá relajarte y evadirte estimulando así el nivel mental. Sea como sea es indudable la función del deporte como vía de escape.