En cualquier desayuno de revista siempre aparece el zumo de naranja como una opción indispensable si queremos mantenernos sanos. A más de uno se le vendrá a la mente cuando tu madre te obligaba a tomártelo rápido antes de que se fueran las vitaminas, siempre que fuera casero claro. El zumo de naranja alberga varios mitos que son difíciles de saber si son mentira o verdad; para ello, a continuación te desvelaremos la realidad de alguno de ellos.

¿El zumo de naranja tiene azúcar?

No son pocas las personas que piensan que el zumo de naranja debe estar fuera de su dieta por su alto contenido en azúcar. Si tomamos el zumo de forma natural y sin añadir edulcorantes, tan solo estarán presentes los azúcares naturales de las naranjas que usemos. Por ley, está prohibido añadirle azúcar o vitamina C a los zumos de naranja que lleven la etiqueta de “zumos naturales”; si bien es cierto que muchas empresas lo añaden, aunque sin matizar que sean naturales.

Tomar el azúcar presente en la fruta no es perjudicial para la salud. Además, los expertos aseguran que las vitaminas no se evaporan si no lo tomamos nada más exprimirlo. Estos micronutrientes pueden mantenerse hasta un año después.

¿Entonces no engorda?

La difusión de algunos estudios asegurando que los zumos de fruta engordan, han llevado al pensamiento erróneo. Los científicos han demostrado que aquellas personas que beben un vaso de zumo de naranja natural en el desayuno tienen menos posibilidades de padecer sobrepeso.

El zumo no es el factor problemático de nuestra subida de peso, sino un exceso de calorías totales diarias y el sendentarismo. Los nutricionistas recomiendan realizar un desayuno saludable, con una ración de fruta en él.

¿Su consumo favorece la aparición de caries?

Antes hemos comentado que el zumo de naranja sí contiene azúcares presentes de forma natural. El azúcar aumenta la posibilidad de padecer caries dentales, aunque si tenemos una correcta higiene bucal no debe haber ningún problema.

Las caries aparecen dependiendo de la limpieza, la exposición de nuestros dientes al fluoruro, la cantidad de azúcar consumida y el pH de los alimentos. En este caso, el zumo y las naranjas tienen un pH de 3,8, por lo que algunos estudios aseguran que no existe diferencia entre los azúcares libres, el zumo puro de fruta y la fruta entera sobre el esmalte.
Lávate los dientes después de cada comida y problema solucionado.

Ayuda a mejorar nuestro rendimiento

Los expertos en nutrición afirman que tomar zumo de naranja en el desayuno tiene efectos cognitivos positivos, aumentando nuestra energía y rendimiento. No se recomienda pasar de entre uno o dos vasos de zumo al día, siempre que sean naturales y sin azúcar añadido.